Restaurante que oferta comida típica venezolana atendido por venezolanos.

Más venezolanos llegan a Higüey en busca de nuevas oportunidades

Julio González / [email protected]

HIGÜEY. Cada vez son más venezolanos que llegan a esta ciudad en busca de nuevas oportunidades que les permitan mejorar su calidad de vida y la de sus familias. Y es que los altos índices de inflación, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, además de la inseguridad, constituyen factores significativos para que el venezolano emigre a diferentes partes del mundo, principalmente de América Latina y Europa.

Muchos de ellos ven en la República Dominicana un territorio próspero para obtener buenos empleos y establecer locales comerciales de distintos ramos, sobre todo de la gastronomía típica de la nación suramericana, que atraviesa la crisis económica, política y social más grande en los últimos 50 años.

Luís Antonio Millán, de 38 años de edad, fue uno de esos venezolanos que pisó territorio higüeyano hace casi cuatro meses, cargado de muchas expectativas de vida, con pocos recursos económicos y dejando a una familia y un establecimiento de servicio técnico celular a su cargo, que no tenía muy buenas posibilidades de seguir existiendo, como consecuencia de la situación económica.

“Siempre es difícil tomar una decisión como esta, más cuando nunca has salido de tu país, pero recibí la llamada de un sobrino que ya tenía unos meses antes que yo en Higüey, y me habló de las oportunidades que ofrece la ciudad y en general República Dominicana, para comenzar una nueva oportunidad de surgir”, contó Millán.

Cuando llegó, el miedo invadió a Millán, pero a la vez los sueños invadían su mente, encontrándose con un panorama que no fue todo como inicialmente se lo habían planteado desde Venezuela. Aterrizó a tierra dominicana por el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA), con apenas 70 dólares que logró comprar en su país luego de poner en venta su teléfono celular. Parte de ese monto se fue en gastos de tasa de entrada y traslado desde la referida terminal aérea hasta Higüey, quedando apenas unos 30 dólares.

Estuvo donde su sobrino un par de días, y luego logró conseguir su primer empleo como técnico en reparación de celulares, en una tienda dedicada a tal fin, sin dejar de contactar a compatriotas venezolanos inversionistas, incentivándolos a visitar República Dominicana y estudiar el mercado. Posteriormente, Millán cambió de empleo a promotor de venta de telefonía fija, sin contrato, en una reconocida empresa del sector de telecomunicaciones, donde recorrió gran parte de la ciudad de Higüey.

Fue entre los meses de octubre y noviembre, cuando logró asociarse con un amigo inversionista venezolano, tras diseñar varios proyectos de factibilidad económica, estableciendo un local de venta y reparación de celulares donde Millán es el encargado, quien estima seguir creciendo y ayudar a su familia que por los momentos permanece en Venezuela.

Higüey con sabor venezolano

Máximo de los Santos es propietario de un restaurante de comida venezolana. Es dominicano, pero vivió más de 15 años en Venezuela, donde logró casarse y tener hijos que hoy en día forman parte del personal del negocio.

“Viendo la constante llegada de venezolanos aquí, a Higüey, y contar con una familia plenamente venezolana, decidimos montar este restaurante, apenas hace 4 meses. Empezamos a buscar lugares, y encontramos este que nos pareció propicio, por la cercanía con el boulevard, y desde aquí vendemos arepas, el famoso pabellón criollo (arroz, carne mechada, habichuelas negras y tajadas de plátanos), cachapas, hallacas, tequeños y empanadas”, señaló.

De los Santos dijo que todo el personal del restaurante está conformado por familiares venezolanos que han ido llegando en este último trimestre del año, y su mayor satisfacción está en ver cómo cada ciudadano proveniente de la tierra de Simón Bolívar visita su local y se siente como si estuviera en su propio país degustando la comida tradicional.

Envió un mensaje a esos venezolanos que llegan a Higüey en busca de otra oportunidad de progreso, a que sientan confianza y a dar lo mejor de sí mismos, siempre apostando al desarrollo de la región y el país que en esta ocasión los recibe.

 La enseñanza le abrió puertas

Otro venezolano que llegó a esta ciudad apenas unos dos meses atrás fue Víctor Miguel Reinoza, un joven de 27 años de edad, docente, quien igual a muchos compatriotas pisó suelo dominicano con muchas expectativas, ganas de surgir y ayudar a su familia.

“Tuve la oportunidad que recién llegando a Higüey recibí la calurosa bienvenida de muchos dominicanos, que fui conociendo con el transcurrir de los días. Me dediqué a caminar parte de la ciudad, y poco a poco fui estableciendo contactos, logrando obtener un empleo en el Colegio Nuestra Señora de Altagracia, donde me desempeño como orientador en el Departamento de Psicología, y cuya experiencia ha sido hasta ahora maravillosa, pues se educa en principios y valores humanos cristianos para una nueva sociedad”, expresó.

Reinoza apuesta al desarrollo de Higüey y agradece la oportunidad de ir estableciendo una nueva vida en la República Dominicana, donde se siente como en casa, por contar con características culturales semejantes a las de Venezuela.

“No es fácil dejar atrás muchas cosas que habías logrado de todo una vida en el país que te vio nacer, y que situaciones políticas, económicas y sociales, hacen que mires alrededor del mundo y buscar una nueva ocasión para arrancar desde cero y tender la mano a quienes se quedaron”, manifestó Reinosa.

 Facilidad

Durante los últimos tres años, República Dominicana se ha convertido en uno de los principales destinos de los venezolanos que, cansados de la crisis política de su país, intentan establecer nuevas oportunidades de vida en otro suelo. Para entrada a territorio nacional, los venezolanos no requieren del visado dominicano; sólo de una tarjeta de turista.

Cifras del Banco Central dominicano indican que en julio pasado Venezuela se situó en la cuarta posición, con 4,262 nacionales, de las nueve naciones que más turistas aportaron al país, una importante cantidad si se toma en cuenta que en ese mismo mes de 2015 esa nación no apareció en dicho listado.

Los números oficiales señalan que desde Cancillería se han otorgado 333 visas de trabajo (NM1), en tres años y cinco meses; 11 en el 2013, 71 en el 2014, 169 en el 2015 y 82 en lo que va de este año.