Grupo de turistas que fueron apresados en la redada.

Las soñadas vacaciones que se convirtieron en pesadillas inolvidables

 

Martín Sánchez / editorabavaro.com

Bávaro. Varios turistas denunciaron que fueron maltratados por agentes de la Dirección General de Migración durante un operativo realizado la semana pasada donde fueron apresados y luego deportados alrededor de extrajeron que estaban de forma ilegal en el país.

Si la mala suerte de los martes 13 existe, entonces  Oskcar Valle, oriundo de Perú; Ignacio Gabriel Hernández, de Uruguay, y Joaquín Roberto Andrés de Teva, venezolano-español, vivieron en este día, un maleficio que no olvidarán en mucho tiempo.

Lo que parecieron unas vacaciones rodeada de sol y playa, se convirtió en un “infierno” lleno de heces fecales y mala noche, según ellos describen, luego de ser apresados en Bávaro junto a un grupo de venezolanos ilegales y ser llevados hasta Haina, San Cristóbal, desde donde iban a ser deportados. La acción no se ejecutó porque luego de que las autoridades revisaran sus documentos.

Ese día, agentes de Migración se lanzaron de sorpresa por las calles de Verón y Bávaro, donde apresaron a 17 extranjeros: trece venezolanos, un canadiense, un argentino, un uruguayo, un peruano, una colombiana y un puertorriqueño, según informó la institución en una nota de prensa.

“A mí me agarraron porque buscaban a unas venezolanas que se fueron por la parte de atrás de la plaza”, expresa Oskar del Valle, quien tras ser cuestionado por los agentes, dijo que no sabía de ellos, que solo sabía de él.

“Me pidieron mis documentos, me lo tiraron hacia atrás (…) Cuando me preguntaron por mi residencia, les indiqué que está en proceso de aprobación, todo lo estoy llenando vía Internet. Me dijo que debo acompañarnos para verificar tus datos, que se toman cinco minutos en el aeropuerto de Punta Cana”, relata el extranjero durante una visita a la redacción de BávaroNews.

Relata que en vez de coger para el aeropuerto, se los llevaron junto al grupo para Santo Domingo y de ahí hacia Haina.  La guagua que los transportó estaba sucia, “lleno de heces fecales, orines, asientos rotos, el techo roto”.  Narra que cuando llegaron al centro vacacional en Haina, los encerraron en una nave junto a  unos cubanos que serían deportados.

Tras amanecer allí, indicó que los volvieron a llevar a la oficina de Migración, donde les pidieron RD$6,500 pesos para liberarlo. En ese momento, los agentes se dieron cuenta que era de Perú y lo liberaron.  “Cuando se dieron cuenta que era peruano, los de Migración ni siquiera sabía qué hacer”, sostiene.

Tediosos mementos también pasaron  Ignacio Gabriel Hernández, nativo de uruguayo y que vino a Punta Cana como turista. Mientras que  Joaquín Roberto Andrés De Teva, que tiene nacionalidades venezolana y española, llegó como turistas y relata vino a Punta Cana de vacaciones porque es parecida en seguridad y tranquilidad a Isla Margarita, en Venezuela, pero jamás imaginó encontrarse con esta travesía.   

El grupo relató que es cierto que esos venezolanos  no tenían papeles, pero no “debieron tratarlos como animales”  y expresaron que están de acuerdo con que se hagan cumplir las leyes de República Dominicana, pero con dignidad. Denunciaron que insultaron a los venezolanos de querer venir a robarle la comida y el trabajo.

PIDEN SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO VENEZOLANO

Miguel Angel Pirela, presidente de la Asociación Mechún Merú, pide solidaridad con los venezolanos

A propósito de este caso, Miguel Ángel Pírela Pérez, presidente de la Asociación Churún-Merú, entidad no partidista, sino que realiza labor social a favor de personas enfermas y de escasos recursos, manifestó que la situación de sus compatriotas es desesperantes.

Precisó que el venezolano no salía de su país sino era de vacaciones, pero el alto nivel de violencia y la hambruna, han provocado esta situación. “No hay dinero para alimentar a tu hijo, no hay dinero para comprar un pañal, no hay dinero para comprar medicamentos a una persona hipertensa, niños se han muerto por no tener tratamiento para el cancel”, lamenta Pírela.

Aunque reconoce que este país está en su derecho de regular sus estatus migratorios. “Por lo tanto hay que respetarla”, pero lo pide a los dominicanos es  solidaridad con esa nación, debido a que los venezolanos están emigrando es por dolor, sufrimiento y hambre.

“La Asociación está desligada a que esas personas sean aceptadas en este país. Amamos este país, pero no aceptamos que esas personas vengan hacer daño”, puntualiza.