COMO LA VIDA MISMA / Barquitos de papel

Mónica León / [email protected]

Samuel parecía saber hacer barquitos de papel. También hacía avioncitos. Decidió, entonces, hacer un curso de origami. Y, durante un buen tiempo, aprendió a hacer muchísimas cosas con trozos cuadrados de papel. Usó papeles blancos, de colores, gruesos, finos. Hubo ayuda celestial de alguien que en vida hacía un barquito de cualquier trozo de papel que llegara a sus manos. En su casa había barquitos de papel de muchos tamaños. Lo que un día llegaba como un volante publicitario, al otro día se convertía en una colorida nave marítima.
Al desplazarse por el mundo, con todos los detalles que eso implica, los barquitos de papel pasaron a un segundo plano. Ya no se les veía por doquier con la misma frecuencia. Un día, apareció uno en la piscina y é trató de rescatarlo, antes de que la lluvia lo hiciera pedazos. Empapado, sintió como dos manos amorosas formaron un capa impermeable para que él pudiera tomar el barquito de la piscina y ponerlo a secar al sol, en el balcón de su nuevo hogar.
A veces el viento sopla en la dirección equivocada y algunos, en vez de notarlo, nos llevamos de él. Al día siguiente, a pleno sol, Samuel salió al balcón y ahí, debajo, flotando, estaba el barquito rescatado. Supuso que había sido el viento. De modo que se apresuró a buscarlo, escaleras abajo. Tropezó, resbaló, unos cuantos moretones. Se levantó y siguió. Con una varita que le facilitó un amigo lo arrastró hacia el borde de la alberca, lo sostuvo entre sus manos y con mucho cuidado, lo colgó a secar, Esta vez lo sujetó con una pinza de las que se usan para tender la ropa.
Peor que un barco a la deriva es un barco fuera del agua. De modo que, ya seco, el barquito de papel volvió a la piscina. Él lo contemplaba desde el balcón. Vio como caía la lluvia y esta vez, se sentía muy golpeado y cansado, como para bajar a rescatarlo. El barquito de papel fue, poco a poco, volviendo a la forma original: un cuadrado. Y, luego, fue debilitándose hasta que se deshizo por completo. Así son algunos barquitos de papel.