La Romana: Denuncias de mala calidad en alimentación escolar obliga a estudiar mejoras inmediatas

LA ROMANA. Según dice el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie), el almuerzo escolar se establece con el objetivo de garantizar una alimentación diaria, variada, balanceada, de calidad y adecuada a los requerimientos nutricionales, a través de un menú contextualizado y en congruencia con los parámetros socio-culturales y económicos del entorno, así como la disponibilidad de los productos e insumos alimenticios característicos de las regiones.

Al mismo tiempo, promover una acción pedagógica o cultural que permita una formación de hábitos alimentarios en la población escolar atendida por el sistema educativo, y el desarrollo de los componentes en materia de seguridad alimentaria, con la participación de los docentes, la familia y la comunidad.

Sin embargo, las quejas de padres y estudiantes por la mala calidad de los alimentos que se distribuyen en las escuelas no cesan. Dentro de las quejas más comunes realizadas por estudiantes de La Romana están el mal sabor, el tipo de condimentos con los que elaboran los alimentos, servicios en pequeñas porciones, gusanos en las ensaladas, huevos revueltos con mucha agua, entre otros.

Las autoridades de Educación han implementado planes para fiscalizar a los suplidores.

Los padres protestan porque sus hijos pasan el día sin comer, y porque no les permiten que ellos les lleven alimentos o de lo contario se los botan. Guillermo Núñez, presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) La Romana, al ser entrevistado al respecto, aseguró que el almuerzo escolar sigue siendo de muy mala calidad para los estudiantes, y que ya el Ministerio de Educación tiene deudas millonarias con los suplidores, señalando que además por cada plato las autoridades educativas lo que le pagan al suplidor son 40 pesos.

Núñez indicó que han recibido varias quejas al respecto, tales como: poca porción de alimentos para un joven que está en bachi llerato; la mala calidad con que se cocina la comida, que cuando es arroz con huevo prefieren ingerir pocas cantidades; así como que hay suplidores que le dan arroz con huevo hasta tres veces en una semana.

Al preguntarle si han hecho algún levantamiento sobre el funcionamiento de la tanda extendida, expresó que han quitado algunos suplidores como el caso de la escuela Cristo Rey por la mala calidad de los alimentos.

Al cuestionarle si al impedir que los alumnos lleven sus alimentos y en muchas ocasiones son botados por los centros educativos, lo cual incurre en una violación de derecho del estudiante, aseguró: “claro que sí; algunos prefieren pasar el día sin comer; los maestros también se quejan; cocinan bien por unos días y luego vuelven a lo mismo”.

En cuanto a los suplidores, puntualizó que otro problema que enfrentan, es que no le pagan a tiempo y le cierran hasta los créditos, por lo que si no le cancelan, no pueden dar buen servicio. A su juicio, entiende que la mala calidad de los alimentos en parte radica en lo económico.

Posibles soluciones

De su la lado, la directora del Distrito 05-03, María Elizabeth Sosa Ortiz, detalló que cuentan con un plan para solucionar desacuerdos entre el centro educativo y los suplidores, además de su forma de cocinar, el cual consiste en un procedimiento que se basa en la vigilancia de la calidad del almuerzo por parte del equipo de gestión del Comité de Nutrición del instituto educativo.

“Si ellos entienden que el suplidor tiene que mejorar, entonces cuando el suplidor le entrega el conduce (recibo), inmediatamente donde dice la calidad, ellos deben de poner regular, pero no ponerle buena, porque resulta que hay algunos directores que les están poniendo bueno y excelentes a un suplidor que no es verdad que es bueno, lo cual nos dificulta detectar y hacer un reporte”, expresó.

Guillermo Núñez, Presidente ADP La Romana.

En este sentido, señaló además que el acuerdo con Inabie es que ese suplidor tiene un año de contrato al año del mismo, cuando se le checa todo su conduce si dice regular y nada de mejorar, entonces inmediatamente le quitan el contrato, pero es el Comité de Nutrición y el equipo de gestión que tienen que estar pendientes de ese almuerzo.

“Nosotros tenemos que concientizarlo y como maestros comer con ellos porque la comida no es una manera de nosotros obligarlo sino darle a conocer los nutrientes que tiene ese almuerzo, todo el alimento que se cocina y se le da a los estudiantes, tiene un nutriente que el estudiante necesita para su aprendizaje”, aseveró Sosa.

La funcionario precisó que hay muchos estudiantes que en sus casas no tienen la costumbre de comer zanahorias, vainitas, repollo, huevo y sardinas sin saber el nutriente que contienen y que se requiere consumir para el desarrollo del estudiante.

De igual forma, añadió a los padres se les ha dicho que está prohibido llevarles comida a los hijos cuando el centro educativo es de jornada escolar extendida.

Condiciones

El chef Diógenes Pérez, con 30 años de experiencia en alimentos y bebidas, quien es distribuidor de almuerzo escolar durante 2 años, destacó que el Inabie, a través de su Departamento de Nutrición, son los que elaboran el menú con los que los suplidores preparan el almuerzo de los estudiantes.

Indicó que dentro de las condiciones o requisitos que pone el Ministerio de Educación, para otorgarle el permiso de ser proveedor del almuerzo escolar, deben tener una buena logística en cuanto al espacio, los equipos necesarios, higiene, conocimientos para manipular alimentos, techo sin goteras y bombillas de platicos.

En cuanto a la traslado de los alimentos, refirió que se les hizo énfasis en que los alimentos no deben ir en vehículos abiertos sino cerrados. Igualmente, que el servicio lo hacen ellos mismos con un personal debidamente uniformado, tanto hombres y mujeres, cabeza cubierta; mascarillas y guantes para servir los alimentos.

Pérez agregó que para evitar contaminaciones y no se presenten casos de intoxicación u otros, los suplidores deben contar con muchas exigencias, como el lugar donde compran, saber quiénes son sus proveedores de carnes, verduras, frutas, vegetales y el manejo de sus empleados, además de lavar bien los envases donde se colocan los productos para llevarlos a la escuela; mientras que las neveras hay que lavarlas periódicamente para que no se presenten indicios de contaminación.

En relación a la cantidad que se les sirve a los estudiantes de alimentos, el chef acotó que están divididas por porciones tanto la carne, el arroz y la habichuela, medidas que el Ministerio de Educación y Bienestar Estudiantil han establecido; sin embargo se le añade una porción mínima de cada uno de estos alimentos.

Consideró Pérez que esto constituye una estrategia que tiene el Gobierno para que los estudiantes no se duerman cuando lleguen al aula, ya que se tiende a que cuando se come mucho al medio día provoca sueño, por lo que, a su juicio, existe un a intención que coman comedidamente para obtener los nutrientes y no les de hambre, pero que hay muchos estudiantes que cuando quieren más se les da.

“El menú está establecido de la siguiente manera: miércoles, masa de res guisada con moro de habichuelas negras con tayota o berenjena, una fuente de energía para el cuerpo humano; jueves, mangú con masa de cerdo guisada y un poco de ensalada; viernes, sancocho de granos de habichuelas con los víveres, buscando con esto el carbohidrato de las habichuela”, explicó

Pérez Señaló es un menú muy nutritivo, por lo que los padres deben de hacer hincapiés en adoptar esta dieta permanentemente.

Del mismo modo, informó que fueron reunidos todos los suplidores en Santo Domingo, para la realización de un taller donde se les recomendó no agregar nada artificial a los alimentos; ningún tipo de sazón que no sea natural y por el contrario usar cilantro ancho, orégano, cebolla, pimentones, ají morrón y tomates para dar color.

María Herrera /
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