barrio Juan Pablo Duarte, La Romana

La pobreza está presente en cada rincón del barrio Juan Pablo Duarte

María Herrera / [email protected]

LA ROMANA. Casas de madera en condiciones deplorables, con pisos de tierra, techadas de zinc viejo y letrinas; calles polvorientas que provocan todo tipo de enfermedades y afecciones en la piel, describen a la perfección el cuadro de pobreza y abandono que afronta el sector Juan Pablo Duarte de esta ciudad.

A toda esta penuria se une la falta de agua potable sustituida por la obtenida de pozos o comprada en camiones, sometiéndose así al riesgo de contraer enfermedades gastrointestinales. Por otro lado, esta comunidad es atacada por la falta de empleos y oportunidades de desarrollo, principalmente para la población joven.

Deisy María de León, promotora de salud del sector y quien lleva más de 15 años residiendo allí, expresó que dado que la gran mayoría de las casas están en condiciones precarias y sin baños adecuados, muchas personas tienen que hacer sus necesidades fisioló- gicas en los potreros.

Dijo también que otra de las cosas que está afectando a los residentes de dicho sector es que hay muchos niños con hongos en la cabeza, alergias en el cuerpo y diarrea, por el polvo que se levanta en carreteras sin asfaltar. De León indica que los jóvenes no tienen un centro donde capacitarse técnicamente, y que hay adolescentes que se embarazan a los 13 y 14 años.

Y nos faltan los que con esas edades permanecen gran parte de su tiempo en las calles, sin estudiar ni realizar ninguna actividad productiva. Las jovencitas embarazadas, además de cargar con esa gran responsabilidad, no cuentan con un centro al que puedan acudir para capacitarse en algún curso técnico mientras permanecen en estado de gestación.

“Cuando los jóvenes terminan la escuela, no pueden ir a la universidad, pero si tienen un instituto donde puedan hacer cursos técnicos, es más fácil llenar un currículo. Y si hay un joven que no quiere terminar el bachiller, pueda hacer un curso técnico de lo que le gusta”, expresó De León. Los residentes dijeron que en una visita de la senadora Amarilis Santana, en una reunión en el sector, les diligenciara un instituto de la mujer, como el que hizo en el municipio de Villa Hermosa, para que poder capacitarse.

Un centro donde las mujeres puedan ir y tomar clases de cursos técnicos, debido a que el de Villa Hermosa les queda lejos. Hicieron un llamado a la clase empresarial de La Romana para que inviertan en este sector, por lo menos en un taller de ebanistería. Sin embargo, los problemas de esta comunidad son tan cruciales, que hay incluso decenas de jóvenes con edades de insertarse en el mercado laboral, pero que ni siquiera La pobreza está presente en cada rincón del barrio Juan Pablo Duarte tienen actas de nacimiento.

En este sector hay negocios como colmados, bancas y salones, pero que no generan grandes empleos. Los jóvenes de la comunidad, como Rubén López, de 21 años, que se quejan de que no instalaciones deportivas donde poder practicar alguna disciplina. Alegan que esto los obliga a pararse en las esquinas a ver pasar el tiempo sin esperanzas de mejoría.

Entienden que esta situación impulsa a muchos jóvenes a delinquir. “A las autoridades que vengan; nada más no es venir a buscar delincuentes. Tienen que venir a ver si hay algunos jóvenes que pueden ser deportista, al menos”, dijo López. Manifestaron que el polvo de la calle está causando serios malestares, al igual que el agua de mala calidad. Mónica Cedano, presidente de la Junta de Vecinos Jehová es el Poder, dijo que tienen problemas con la energía eléctrica, los alambres son de púas y dulce. “Hay personas que tienen pozos, donde hay que pagar 400 y 300 pesos.

Lo que queremos es que por lo menos tiren la tubería, ya que el año antes pasado a este sector le prometieron y sólo llegó una parte”, sostuvo Cedano. Dijo asimismo que las calles están en tal mal estado que cuando llueve no se puede caminar, y cuando hay mucho sol el polvo es insoportable.

Esto causa que los residentes se enfermen con mucha frecuencia. “El alcalde nos prometió que nos iba a echar caliche. Todavía no han tirado el primer viaje de caliche; a esto nunca le han hecho nada; nos dijeron que para enero iba a ver un presupuesto para este sector, pero no han llegado”, dijo Cedano.

La comunidad cuenta con una Unidad de Atención Primaria UNAP, pero no está funcionando muy bien, porque faltan muchas cosas, medicamentos pero que por menos se dan la primera atención cuando las personas van, si tienen que enviarlo a Salud Publica lo refieren, trabajan de 8 00 am a 4 de la tarde, hay dos doctoras, y un mé- dico, una de San Pedro y dos en La Romana.