La planta de tratamiento de Higüey opera sólo con un 15% de su capacidad

Julio González / [email protected]

HIGÜEY. La planta de tratamiento de esta ciudad, ubicada en el sector Las Siete Lagunas, sólo funciona con un 15% de su capacidad operativa, porque de acuerdo a expertos consultados sobre el tema las autoridades no han hecho las inversiones necesarias, que contribuyan al correcto procesamiento de las aguas residuales.

Moradores y expertos en materia ambiental aseguran que el colapso de la planta es inminente, por cuanto no cubre la demanda poblacional actual de la ciudad, que está en alrededor de unos 250 mil habitantes. Además, la laguna constituye un significativo foco de contaminación que acumula gran cantidad de desechos.

También, reúne las condiciones para que se lleven a cabo acciones delictivas que ponen en riesgo la integridad de muchos habitantes, sobre todo en horas nocturnas. El presidente de la Junta de Vecinos “Cristo Rey”, Patricio Pache Pérez, indicó que esta organización vecinal, que agrupa varios sectores de la comunidad Las Siete Lagunas, ha elevado innumerables reclamos ante distintos organismos gubernamentales, con la finalidad de alertar sobre el grado de deterioro en que se encuentra la laguna, la planta de tratamiento y las calles adyacentes.

Aseguró que la descomposición de desechos y los malos olores que se emanan desde la planta de tratamiento, desmejoran la calidad de vida de los moradores, puesto que corren el riesgo de padecer enfermedades respiratorias y de la piel.

Del mismo modo, dijo que la gente que habita en los alrededores también es responsable del deterioro de la laguna, por cuanto arrojan antidades de basura a diario, razón por la cual lo atribuye al nivel de abandono tanto de la planta como de los espacios cercanos. “Hace falta más vigilancia que permita la sanción a quienes contaminan en la laguna y los alrededores de la planta.

Además, se deben hacer los respectivos mantenimientos e inversiones, porque ya esa planta de tratamiento es muy vieja, la población aumentó y, por lo tanto, ya no abastece como en sus inicios”, señaló Pache. Asimismo, Samuel Rivera, residente de Las Siete Lagunas, manifestó que muchas de las personas de la comunidad se han visto seriamente afectadas por los gases que emanan desde la laguna.

Recomendó establecer una conexión de tuberías que llegue hasta el sector de Isamar, en aras de descongestionar la planta y minimizar el grado de colapso en la que se encuentra.

“Nosotros tenemos que aguantar vivir con ese problema, porque somos pobres y ¿para dónde agarra uno? Sólo les pedimos a las autoridades mayor atención, ya que la contaminación y los malos olores son enormes, corriendo el riesgo de padecer graves enfermedades”, aseveró Rivera.

Expertos alertan Ante el deterioro de la planta de tratamiento de Las Siete Lagunas, expertos del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia), alertaron sobre los niveles de afectación y contaminación que inciden de manera negativa en los recursos naturales. Coinciden en que deben hacerse los correctivos necesarios, a través de la inversión de dinero y mantenimiento de la infraestructura, que garantice el 100% de la operatividad y cubra la demanda poblacional.

El ingeniero civil Reinaldo Mota explicó que cuando la planta fue construida, en 1972, se diseñó en base a una población de 100 mil habitantes, y los niveles de desechos sólidos que actualmente recibe provienen de un estimado de 250 mil habitantes, lo cual no cuenta con una efectiva capacidad de procesamiento. “El factor colapso entra en el aumento poblacional por mayor contenido de agua hacia la laguna y la falta de mantenimiento.

La institución del Estado rectora en esta materia, que es el Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillados (Inapa), le da vueltas a este asunto, que ya alcanza unos 20 años de deterioro”, puntualizó.

En tal sentido, Mota destacó que aunado a los problemas existentes en la planta, tampoco se ejecuta un proceso de monitoreo de la calidad del agua que sale tratada, mediante pruebas de laboratorio, además de verificar que los motores trabajen en su capacidad.

“Los monitoreos deben ejecutarse permanentemente, porque se tiene un factor biológico que puede ser cambiado por agentes, ya que las plantas son a cielo abierto y causan un desbalance en el PH del agua”, acotó.

De su lado, el también ingeniero civil Jairo del Rosario detalló que la infraestructura igualmente debe recibir mantenimiento, por cuanto una planta de tratamiento almacena cantidades de materiales químicos, situación que ha contribuido con una caída significativa de la capacidad operativa.

“Estamos hablando de una planta que tira sus residuos al subsuelo y a las aguas del río Duey directamente, que repercute en impactos negativos sobre el ambiente, y eso es parte de no contar con un servicio de calidad y cantidad, donde los desechos van a parar a arroyos y a cuerpos de agua que hay que proteger”, puntualizó del Rosario.

Propuestas
Del Rosario aseveró que están dispuestos como gremio a elevar importantes propuestas a los organismos competentes, y esperan que las autoridades tomen en cuenta una serie de planteamientos necesarios que contribuirían al buen funcionamiento de la planta de tratamiento en el sector Las Siete Lagunas.

“El tema mundial en este momento es la conservación del medio ambiente, y por esa razón deben aplicar las diversas recomendaciones que hemos hecho, sin que ellos nos hayan solicitado nuestra opinión. Pero es obligación de nosotros, como colegio, aparte de defender el ejercicio profesional, asesorar al Estado en estos temas de relevancia”, agregó.

Los ingenieros Mota y Del Rosario coincidieron en señalar propuestas que incluyen la construcción de plantas de tratamiento regionalizadas en cada sector, que descongestionarían la de Las Siete Lagunas y generaría costos menores. Igualmente, aplicar la legislación ambiental y generar un desalojo de asentamientos humanos alrededor de la laguna y la planta, en virtud de que generaría mayor grado de contaminación y pondría en riesgo de la seguridad de los personas.planta tratamiento Higuey

Por otro lado, el arquitecto Ramón Herrera recomendó que el gobierno municipal debe encargarse frecuentemente de la recolección de la basura alrededor de la planta de tratamiento, para evitar que los desechos caigan directo a las aguas y causar acumulaciones que impidan su paso.

“Además, los congresistas deben someter un proyecto de ley que venga a liberar este pueblo de la situación en la que vive, porque no es concebible que una planta que fue construida para 60 mil familias, hoy esté operando para casi 300 mil familias y con un 15% de la capacidad, sin obviar la responsabilidad que también tenemos los ciudadanos”, afirmó Herrera.

A pesar de las opiniones técnicas de expertos que advierten sobre el deterioro de esta planta de tratamiento, que cubre la demanda de toda la ciudad de Higüey, el encargado provincial de Operaciones y Mantenimiento del Inapa, Lino Carrera, informó que la planta de tratamiento del sector Siete Las Lagunas opera en un 85% de su capacidad.

Expresó que la institución ha realizado levantamientos para ejecutar una reestructuración de esa infraestructura, y atribuyó el problema de la basura a la inconciencia de los moradores, quienes a su juicio han ido invadiendo los espacios de la planta y creando más familias.