Mata Mosquito, Bávaro

La gente del sector Mata Mosquitos se siente abandonada e ignorada por las autoridades

Mata Mosquito, Bávaro

Verón. La comunidad de Mata Mosquitos, de aproximadamente 2,500 habitantes, es uno de esos sectores del Distrito Verón-Punta Cana que presenta condiciones críticas en materia de servicios públicos, regulación de construcciones informales, seguridad y faltas de programas de atención por parte de las autoridades.

Sus moradores aseguran que durante años se han sentido ignorados por los gobernantes, pues sus condiciones de vida son cada vez más precarias sin la esperanza de que puedan mejorar. La contaminación existente en el lugar, la invasión de terrenos de forma inadecuada, principalmente por nacionales haitianos, quienes habitan en gran número la comunidad; el mal estado de sus calles, la inseguridad ciudadana y la falta de atención médica, forman parte de la lista de las demandas que los habitantes del lugar claman a los organismos gubernamentales.

El presidente de la Junta de Vecinos de la comunidad Mata Mosquitos, Cristóbal Rijo, manifestó que el sector tiene 16 años de existencia y desde su creación enfrentan todos estos problemas que con el pasar de los días se han ido agudizando.

“La basura cada vez más se traga los espacios de la comunidad, es impresionante la gran acumulación que se genera, cuestión que nos preocupa por las condiciones antihigiénicas en las que están conviviendo nuestros niños. Hemos ido como siempre ante las autoridades distritales pero aún estamos esperando respuestas de varios de nuestros planteamientos en beneficio de la comunidad”, expresó.

La gran cantidad de basura es una constante en la comunidad, puesto que el camión no pasa de forma regular

Rijo señaló, además, que el mal estado de las calles de la comunidad hace que casi sean intransitables, denuncia que han elevado ante la Junta Municipal Verón-Punta Cana, pero que continúan sin recibir prontas soluciones al respecto.

“Cuando aquí llueve es peor la cosa porque entonces se forman los pozos de charco y uno no encuentra por donde pasar. De Igual manera, el desbordamiento de las aguas negras como consecuencia de la desorganización en las estructuras de las viviendas, empeoran aún más la situación tanto de las calles como de la insalubridad”, dijo Rijo. El dirigente comunitario pidió a los entes gubernamentales incrementar la atención de esta comunidad que enfrenta condiciones de pobreza considerables.

Igualmente, Provestieme Mopledi, propietaria de un colmado en una de las estrechas calles ubicadas al final del lugar, denunció que muchas de las viviendas no cuentan con sanitarios y se han improvisado varios vertederos en los que a diario se arrojan grandes cantidades de basuras.

“Aquí la mayoría de la gente no tiene ni estufas de gas ni sanitarios; el camión que recoge esa basura ni se molesta en entrar y ni hablar de las calles que nunca se han reparado. Creo que también el deterioro de esta comunidad ha sido por la falta de conciencia de sus residentes porque hasta cocinan en plena calle a carbón”, acotó.

Mopledi considera que no es justo que las autoridades desvíen la mirada hacía otros sectores, cuando este debería contar con la oportuna atención correspondiente, puesto que se ubica en un distrito que recibe a miles de turistas. “Es la desigualdad de siempre.

Seguramente que sí Mata Mosquitos quedara cerca de un hotel o de un residencial privado, es posible que se hubieran abocado a resolver la cantidad de necesidades que estamos enfrentando y contáramos con servicios básicos de primera”, dijo.

VULNERABILIDAD

Pero aunado a estos problemas que los moradores del lugar tienen que pasar, la gran parte de las viviendas están construidas de zinc, que ante las fuertes precipitaciones y el paso de huracanes, la zona es declarada como vulnerable.

Los terrenos del lugar no son los más propicios para el levantamiento de construcciones adecuadas y las condiciones de pobreza extrema de sus residentes los llevan a utilizar materiales que con apenas una fuerte brisa pueden derrumbarse.

María Sánchez, habitante de la calle principal de Mata Mosquitos, aseguró construir su vivienda con mucho esfuerzo, no solo para obtener hacerla en buen estado. Ve con preocupación cada vez que las autoridades declaran en emergencia el distrito Verón-Punta Cana porque esta comunidad es la que más vulnerabilidad presenta.

“Los haitianos son los principales constructores de esta zona y lo hacen a todo riesgo porque utilizan cualquier material para hacerlo. Las autoridades saben de este problema, pero solo los desalojan y ya, no ponen control a la invasión de terrenos descontrolada”, sostuvo Sánchez. Hizo un llamado a los gobernantes a tomar más cuenta a la comunidad y no esperar a una declaratoria en emergencia para desalojar o buscar posibles soluciones a situaciones que se les han escapado de las manos.

ESCUELA EN REPARACIÓN

Mata Mosquito cuenta con una escuela, construida por el GRUPO PUNTACANA hace algunos años y que su mantenimiento corresponde al Ministerio de Educación. Actualmente, se encuentra en restauración por parte de este ente ministerial, puesto que presenta deterioro en gran parte de su infraestructura por falta de mantenimiento.

El organismo, luego de tantos reclamos por la Junta de Vecinos del sector, ejecuta trabajos de impermeabilización de techo, mejoras las aulas de clases y colocación de rejas y cerca perimetral de las instalaciones. La escuela cuenta con cuatro maestros y atiende a unos 150 niños del lugar, quienes además utilizan sus espacios para realizar actividades deportivas, puesto que el sector no posee áreas destinadas para tal fin.

Según vecinos, en Mata Mosquitos se ofreció, hace varios años, la construcción de una escuela mucho más grande, incluso se destinaron los terrenos gracias a la donación de los espacios por parte de un señor llamado Rufino Santana, pero por disputa de la propiedad del área el Ministerio de Educación suspendió la ejecución de la obra. En los actuales momentos, los terrenos acumulan cantidades de desechos puesto que funge como vertedero improvisado.

PLANES SIN CONCRETAR

En reiteradas ocasiones las autoridades distritales han ofrecido planes y proyectos para esta comunidad sin concretar alguno de ellos que permitan mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. El Plan de Asfaltado, que ejecuta la Junta Municipal en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas, habrían seleccionado unos cuatro kilómetros para asfaltar en Bávaro y que incluiría algunas calles de la Mata Mosquitos.

Asimismo, el Plan “Dominicana Limpia” no ha dado sus primeros pasos en el sector, donde su línea de acción abarcaría esta comunidad. La presencia de vertederos ilegales en el lugar contribuye considerablemente a la insalubridad y sus vecinos no pueden ni respirar ante los malos olores.

En tanto que, la Policía Nacional en Verón-Punta Cana, también ha anunciado múltiples planes en materia de seguridad que incluyen patrullajes en la zona, pero sus moradores denuncian que cada vez más los asaltos se ponen a la orden del día.