José Reyes.

José Reyes “Trato por todos los medios de no mentir; creo en la justicia divina”

María Herrera / [email protected]

LA ROMANA. Doctor con especialidad en neurología, ha sido alcalde de esta ciudad que lo vio nacer durante tres períodos; se considera ser una persona tranquila, calmada, que ha aprendido a controlar sus emociones y a manejar su temperamento, lo que le ha hecho cada día más compromisario con los ciudadanos que lo han llevado a ocupar cargos públicos.

Él es José Reyes, hijo de los señores Luis y Felina, fallecida recientemente. Estudió a nivel primario y secundario en la escuela del Batey Fortuna del Central Romana, y terminó en el liceo Arístides García Mella y en el Colegio Episcopal Todos los Santos.

En 1970, se graduó de bachiller en letras y ciencias; estudió Medicina en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), graduándose el 28 de octubre del 1978, con una especialidad en Neurología en el hospital clínico San Carlos, de la Universidad Complutense de Madrid, España, en el período 1982-1985.

Al preguntarle cómo era de niño dijo: “En mi niñez, como los niños de la época, proveniente de una familia pobre, estudié, jugué en la calle, volé chichigua, jugué pelota, y desde entonces fui un aficionado a los deportes. Y por eso he tenido la oportunidad de participar en muchísimas actividades deportivas y presidir asociaciones, y comité organizadores de diferentes torneos”, expresó Reyes.

El alcalde de municipio La Romana habló también de sus sueños de niño. “Sí, yo te lo digo, la gente se sorprenderá, al yo haber nacido en la era de Trujillo, tuve hasta la edad de 10 años, cuando mataron a Trujillo, añorando engancharme a la Policía. Luego que mataron a Trujillo, ya con mayor edad, conocí lo que era ese cuerpo en esa época, y perdí todo el interés de ser policía o militar, y me dediqué a pensar en el futuro, siempre a través de los estudios, hasta que a dos años de graduarme de bachiller me entusiasmé en el campo de la Medicina”, narró Reyes.

Sin embargo, dijo que lo que pensaba estudiar entonces era magisterio o agronomía, pero que alguien lo motivó y le hizo ver que, porque tenía que graduarse pronto, no podía perder la oportunidad que la vida le había brindado de ser médico y estudió medicina. “Creo, modestamente, que me ha ido normal en el campo de la Medicina; amo mi profesión, tanto que aún siendo el funcionario político que he sido nunca he dejado de ser médico. Nunca he dejado de cumplir con el compromiso que hice cuando me gradué de médico”, indicó Reyes.

Al preguntarle cómo fue su adolescencia, dijo: ¿Mi adolescencia?, normal como los muchachos de la época. Recuerdo que en aquel entonces en La Romana no había ni discotecas; lo que se hacían eran cumpleaños familiares en casas de familias. Luego, surgieron las discotecas y con el paso de los años también participé en ese tipo de actividades recreativas, pero siempre amando el deporte”, recalcó.

 Su familia

“Yo no tengo hijos ni soy casado, aunque tengo una pareja, Norma Vega, que he convivido con ella durante 35 años, y creemos que somos medianamente felices. No tengo hijos, pero tengo nietos de ella que hemos criado; sobrinas que las quiero como si fueran mis hijas; ahijados, que prácticamente para mí no son hijos biológicos, pero son hijos sentimentales, con los cuales estoy muy involucrado”, señaló.

Dice que es una persona tranquila, calmada; que ha aprendido a controlar sus emociones y a manejar su temperamento. Entiende que esto le ha hecho ser cada día más compromisario con los ciudadanos que lo han llevado a ocupar cargos públicos.

“Amo mi profesión, tanto que aún siendo el funcionario político que he sido nunca he dejado de ser médico. Nunca he dejado de cumplir con el compromiso que hice cuando me gradué de médico”.

¿Qué le hace reír? “Pocas cosas me hacen reír, aunque me hagan disfrutar, porque no se qué ha pasado, si es la responsabilidad de los cargos que me han hecho que en lo público trate de ser lo más sobrio posible. Pero cuando nos reunimos en familia, los recuerdos familiares, los chistes, el cariño, como cuentan mis tíos hermanos y primos épocas pasadas, son muy alegres y nos reímos a carcajadas, pero es casi siempre en el ambiente familiar”, sostuvo Reyes.

Dijo que le hace llorar la impotencia de ver el dolor humano y no poder hacer nada. Tener que aceptar los designios de la vida en torno a la salud y la vida de gente cercana, y fundamentalmente la pérdida de un ser apreciado.

En cuanto a que no perdonaría, dijo. “El que está en un sistema de vida como el que estoy, nunca puede decir que no perdona, porque algo que Dios y Jesucristo nos enseñaron es al perdón, aunque las cosas te duelan, te molesten, nunca puedes decir eso no lo perdono, porque llega un momento en que te ponen en la línea de si llegas a perdonar, llegas a entender el porqué de muchas cosas”, reflexionó.

Al preguntarle cuándo miente, respondió diciendo. “Trato por todos los medios de no mentir, y tengo temor a mentir, porque creo en la justicia divina y el que cree en la justicia divina debe tratar por todos los medios de no mentir. Aunque lo que tú digas sea doloroso para la persona que se lo digas, es mejor que llore por franqueza y no por engaño. Trato por todos los medios de no mentir”, manifestó.

¿El mayor amor de su vida? “Mi madre. No hay ningún amor que se pueda comparar con el amor que sentí en vida por mi madre y siento ahora por su recuerdo”, expresó.