HOY Y EN MINUTOS / A propósito del “¡socorro!” de Mujica

Hamlet Melo.
Hamlet Melo.

Hamlet Melo[email protected]

El pasado martes de 8 de noviembre, los norteamericanos escogieron al presidente número 45, con un total de 279 colegios electorales el Partido Republicano ganó las elecciones. El empresario inmobiliario Donald John Trump, quien nació el 14 de junio de 1946, en Jamaica Estates, Queens, en el estado de Nueva York, es hijo de los señores Fred Trump, de ascendencia alemana y Mary Macleod, de ascendencia escocesa. En el año 1968 es egresado de la Universidad de Pennsylvania, con el título de Ciencia en Economía y Antropología. Tiene 5 hijos.

El presidente electo Trump, quien nunca ha desempeñado ningún cargo político, derrotó en la convención del Partido Republicano, con 1725 delegados, a políticos con dilatada militancia como Ted Cruz, Marco Rubio, Jeb Busch, entre otros.

El mundo ha sido testigo de grandes cambios en la forma de hacer política: vimos con asombro el triunfo del Brexit en el Reino Unido, en Colombia la pérdida del plebiscito en favor del NO en el proceso de paz con las FARC; y el pasado martes 8, las mediciones apuntaban como ganador al Partido Demócrata, y no solo perdió la Sra. Clinton, sino que también el Partido Republicano ganó mayoría en ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos.

Hacemos todas estas acotaciones para hacer un llamado a nuestras clases políticas para revisar nuestro accionar. Los pueblos ya no están aceptando a los políticos tradicionales, el voto silente está castigando al sistema de partidos que pulula en nuestros países. El denominado “voto flotante”, que muchas veces no es encuestado, es el responsable de generar los más drásticos cambios en los escenarios políticos a los que los pueblos se encuentran acostumbrados. Los políticos no estamos llenando las expectativas del soberano, el pueblo es quien en definitiva tiene la última palabra en todos los procesos de sufragio universal. Vamos a trabajar para que nuestro accionar sea la respuesta a las verdaderas necesidades de nuestros electores.

Por lo dicho, solo nos queda augurar éxitos al pueblo norteamericano y a sus nuevas autoridades, albergando la fe de que serán capaces de enfrentar los grandes problemas que afecta a la sociedad del Norte. Felicitamos a todos por la demostración cívica de ejercer ese derecho tan importante para nuestras democracias: el voto.

“Lecciones para un político: nuestras democracias exigen cambios”