HOY Y EN MINUTOS / Ley de Armas de República Domicana

Hamlet Melo.

Hamlet Melo / [email protected]

Ley No. 36, del 17 de octubre de 1965, sobre Porte de Armas de Fuego, promulgada por Héctor García Godoy Cáceres, en 1966, fue parcialmente derogada por la Ley núm. 392, de fecha 20 de septiembre de 1943, sobre Comercio, Porte y Tenencia de Armas. En la actualidad, el país cuenta con una nueva legislación sobre la materia, identificada como la Ley núm. 631-16 para el Control de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
En el 2015, la Ley núm. 36 arribó a 50 años de vigencia y, por demás, resultaba obsoleta y discordante con los tiempos modernos. De ahí la urgencia de un proyecto de ley que recoja todas las necesidades de hoy en día, como las referentes al negocio ilegal de las armas de fuego, el tráfico transnacional de armas alteradas, la marcación y registro civil de las armas, etc.
Desde mi llegada al Congreso Nacional, participé como invitado especial de la Comisión de Interior y Policía, en la cual se discutió el proyecto de ley para el control y regulación de armas de fuego, municiones, explosivos y armas blancas, que era el nombre original del referido proyecto, de la autoría del colega diputado Víctor Bisonó. El mismo fue aprobado en cuatro ocasiones en la Cámara de Diputados y finalmente en el Senado. Dicha pieza legislativa fue promulgada en el año 2016.
El ex presidente Leonel Fernández en su momento favoreció que no se otorgasen más permisos o que se considere en casos específicos. En mi caso, estuve totalmente de acuerdo y recomendé, además, que fuera necesario hacer una revisión rigurosa de los que tenían un permiso de porte y tenencia. Decisión que fue tomada en vista del pasmoso aumento de la cantidad de armas ilegales en manos de la población civil. Todavía considero que el negocio ilegal de las armas de fuego a través de la frontera con Haití continúa siendo un dolor de cabeza para nuestras autoridades, a esto le súmanos las importaciones ilegales desde los Estados Unidos y otras partes del mundo.
El Estado tiene ahora el sagrado compromiso de establecer los controles y sanciones tal y como lo establece la Ley núm. 631-16, para controlar el desorden que hay con las armas de fuego y velar por la seguridad de los ciudadanos, para que puedan circular sin temor a ser atracados o vilmente asesinados a manos de un desaprensivo. Pidamos al Creador para que sea su manto protector el que nos cuide. Y con las oraciones, emprendamos también acciones para esta pieza legislativa que tanto sacrificio nos costó en el Congreso, que sea para el bien que todos los dominicanos. ¡Queremos paz para nuestro amado país!