Toros de la Virgen en Higuey
Toros de la Virgen

Higüey celebra sus fiestas patronales; hoy llegan Los Toros de la Virgen

HIGÜEY. Como es costumbre, cada 14 de agosto la Hermandad de los Toreros de la Virgen en la ma- ñana de hoy depositará sus ofrendas en acción de gracia a la Virgen de la Altagracia por los milagros y favores recibidos.

También, cientos de peregrinos procedentes de Bayaguana, La Sierra, Hato Mayor, El Seibo, Miches y Santana, llegan cantándoles salves y otros ritmos en honor a la Virgen de La Altagracia. Además, se espera la visita del general Khalil Hache, quien encabeza el desfile junto a la banda de música y otros miembros del Ejército Nacional, luego que los toreros hagan su entrada a la ciudad de Higüey.

Los Toros de la Virgen harán su primera parada en la iglesia San Dionisio, donde recibirán la bendición del párroco. Después continuarán el recorrido hacia la Basílica Nuestra Señora de La Altagracia y posteriormente a los corrales de la Asociación de Ganaderos de Nisibón (Agani). De igual manera, en el recorrido participan los comisarios mayores, Julián Santana, Cirilo Avila, Ramón de la Cruz, Pedro Peña, Amado Laureano, Julio Medina, entre otros.

Las celebraciones continúan con un amplio programa de actividades religiosas organizadas por la Iglesia católica, entre ellas eucaristías y procesiones. Mientras que mañana se conmemora el aniversario de la primera coronación de la Virgen de la Altagracia como Madre Espiritual y Protectora del Pueblo Dominicano.

Según reseña el historiador Ernesto Rivera (Duke), la tradición de la Hermandad de los Toreros de la Virgen data desde la época de las colonias. “Cuando se fundó la Villa de Higüey era una ermita con pocos ranchos alrededor, pero tenía su cura que se encargaba de las necesidades religiosas”, resalta Rivera.

Asimismo, dijo que “se traían predicadores de la capital y todo eso se costeaba con las limosnas de los pocos fieles que había. Esa limosna era un torito o una primicia de la cosecha. Pero lo que más se extendió fue ese torito que se entregaba a la Iglesia; luego se remataba, como todavía se hace, y se fue extendiendo en el tiempo hasta el día de hoy”, apunta Rivera.

Romayra Morla/ Juan B. Rodríguez
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