Finanzas Personales / Renegociar puede ser una opción

Frank Marrero.

Frank Marrero / [email protected]

La reestructuración de los créditos es una opción cuando las personas están a punto de entrar en mora.
Cuando los clientes adquieren créditos con las entidades financieras, tienen la opción de renegociar las deudas cuando estos se dejan atrasar en las cuotas que se había pactado.
También, pueden solicitar el refinanciamiento cuando, aún sin dejar de cumplir con las cuotas, prevén que no podrán seguir pagándolas en el futuro, ya sea por el monto y la baja de sus ingresos o por otras razones válidas.
De modo que si ha adquirido cualquier tipo de crédito o préstamo, no hay excusa para dejar de pagar y entrar en mora, ya que de efectuarse esa situación les afecta el historial crediticio.
Eso sí, tenga en cuenta que la renegociación trae un alivio personal en sus finanzas, pero aumenta el valor adeudado, y también trae el aumento en el tiempo del crédito.
Ventajas
– Refinanciar las deudas permite mejorar el plan de pagos porque se extiende a mayores plazos.
– Las cuotas se vuelven más fáciles de pagar porque disminuyen.
– Aunque el valor del crédito aumenta, el deudor estará más tranquilo porque está seguro que la nueva cuota no le afectará sus ingresos.
– La estructuración de una deuda elevada permite que no se descuiden otro tipo de obligaciones crediticias y responsabilidades personales.
– No afecta el historial crediticio, de modo que puede acceder a otro tipo de crédito con seguridad.
– Impide entrar en mora y entrar en cobro jurídico, evita los gastos legales por cobro de abogados.
– Las entidades financieras siempre tienen planes de renegociación.
– El buen historial ayuda a que acceda a rentar una vivienda, pues los propietarios revisan el historial de crédito de los posibles inquilinos.
– Es importante para los clientes de crédito, hacer conciencia de que es mejor pagar holgado que pagar apurado.
– Renegociar le permitirá tener un buen historial, siempre y cuando la nueva cuota se ajuste a sus ingresos.
– Como decimos en la República Dominicana: “El pasmo con tiempo tiene cura”.