Finanzas Personales / Razones que hacen gastar más de lo que podemos

Frank Marrero.
Frank Marrero.

Frank Marrero [email protected] 

Si uno se hace la pregunta: ¿Qué se puede hacer para controlar nuestro impulso a gastar?, en la mayoría de casos, las respuestas se repiten. Hacer un presupuesto y respetarlo, reducir el gasto para que no exceda los ingresos y monitorear las compras para no salirse de los límites.

¿Por qué fallamos al intentarlo? Los investigadores recién empiezan a comprenderlo y las respuestas parecen tener más que ver con los impulsos psicológicos y con defectos que nos cuesta reconocer y superar en nuestras vidas.

La configuración mental de las personas, por ejemplo, es excelente para pronosticar los ingresos, pero terrible a la hora de imaginar los gastos futuros, lo que nos lleva a hacer presupuestos irrealistas.

La forma en que pensamos acerca de nuestros recursos emocionales también importa. En ocasiones, la gente asigna en forma inconsciente un valor tan alto a parecer responsable que terminan tomando decisiones que les cuestan caro, como hacer grandes compras con tarjetas de crédito, en lugar de recurrir a los ahorros.

A continuación presentamos un vistazo a los impulsos ocultos relacionados al gasto y el ahorro y cómo podemos corregir algunos de nuestros errores más graves.

Los gastos futuros

Las personas son terribles a la hora de calcular sus gastos o egresos. Eso tiene grandes repercusiones sobre la forma en que trazamos nuestros planes financieros, a la hora de planificar sus finanzas, la gente piensa en sus ingresos, pero no se concentra en el aumento de sus gastos (egresos) y esto los hace pensar que pueden costear gastos que en la práctica son impagables. “Así es como las personas terminan comprando una casa o un auto que, en última instancia, no pueden pagar”,

Cuando las personas dependen de pensamiento subjetivos sobre sus finanzas y piensan que pueden pagar todo, entonces gastan. Cuando elaboran un presupuesto, es mucho más probable que decidan recortar gastos.

El costo de sentirse bien

Para muchas personas, un plan financiero significa concentrarse en lograr un objetivo: mantener, y aumentar, una cierta cantidad de ahorros. Es un propósito loable.

Ahorrar genera una sensación de responsabilidad financiera. No obstante, ese deseo podría hacer que la gente se endeude a tasas altas de interés para seguir ahorrando y sintiéndose bien.

La teoría de tomar un préstamo para llevarlo a sus ahorros con la premisa que nunca pueden acumular esa cantidad es errónea ya que el dinero prestado genera intereses que pagar que siempre es más alto que el que le puedan pagar en ahorros.