FINANZAS PERSONALES / Cómo la “gente pobre” gasta su dinero (2-3)

Frank Marrero.

Frank Marrero / [email protected]

Piensan en el día a día: cuando no se tiene una noción de futuro y no se considera importante situaciones como la jubilación o pensión o la inversión en salud, el efecto suele ser devastador. Un reflejo de esto lo muestra una Encuesta de Gastos del Consumidor elaborada por la Oficina de Estadísticas Laborales, de Estados Unidos señala cómo, quienes menos recursos tienen, se centran en condiciones como la alimentación y el transporte; mientras que los ricos tienen un mayor gasto en pensiones y seguros.
Y es que cuando una persona es consciente de la importancia de pensar en un mañana, comprende a su vez, la relevancia del ahorro no sólo para sí mismo sino para los suyos, lo cual asegura mejores condiciones de vida cuando las posibilidades de trabajo sean mucho menores.
• No les interesa conocer opciones: a veces la misma mentalidad como el bajo interés en considerar alternativas para invertir el dinero o para generar más, hace que la persona “pobre” –en el sentido que hemos venido explicando- quede estancada. Incluso, por el mismo temor a perder más dinero del poco que ha logrado conseguir.
Una vez una persona abre su mente para considerar opciones, teniendo las respectivas precauciones del manejo del dinero y de la legalidad de las oportunidades que encontró, se dará cuenta que, durante mucho tiempo, perdió la rentabilidad que su mismo dinero le puede generar.
• Ahorran, pero en casa: Según un estudio de la Universidad de Londres, existe una importancia en la mentalidad del ahorro, pero el gran error es que lo hacen en condiciones no apropiadas. Dado que estamos hablando de personas que sí reciben ingresos mensuales, hay porcentajes que deciden dejar para emergencias, pero la situación es que, con el paso de los años, ese dinero pierde valor.
• Viven por encima de sus posibilidades: gracias a las opciones de las deudas o del “gota a gota” con el fin de satisfacer no sólo las necesidades básicas, sino aquellos pequeños lujos que les hacen sentirse mejor. Un artículo de LifeHack explica que, a diferencia de “los ricos”, las personas que viven en condiciones estrechas, financieramente.