La Vida en el campo

Fanspage de Higüey que narra cotidianidad del campo se vuelve viral

Martín Sánchez /[email protected]

Verón. Cuando a Kelvin Enrique Reyes le surgió la idea de grabar un video tumbando un coco para subirlo a Facebook en su casa, en el paraje de El Cerro, una humilde comunidad de Higüey, sus amigos y familiares lo catalogaron como una idea estúpida. Pero ellos no se imaginaron, tampoco él, que ese video iba a despertar la nostalgia de miles de dominicanos que emigraron del campo a las metrópolis en busca de mejores condiciones de vida.

Según expresa Kelvin, subió un video a su perfil normal en la red social y generó más de 50 cometarios de sus amigos. Se fijó que la idea gustaba. Es así como surgió el nombre de la fanspage “La vida en el campo”, la cual narra la cotidianidad, la idiosincrasia y los quehaceres del campo.

El crecimiento de esos videos ha sido tan exorbitante, que a dos meses de haber tirado el primero, ya tiene más de 50 mil “me gusta” de forma orgánica, es decir, sin haber pagado ni un centavo a Facebook en promoción. Sus seguidores no sólo son de todos rincones del país, como Nagua y Puerto Playa, sino también a nivel internacional, como Nueva York y Londres, según expresa este joven de 29 años, nativo de La Romana.

Entonces, decidió grabar cinco videos seguidos, y tras crear la página, los fue subiendo periódicamente. Cada uno era viral, pero el que más ha impactado es el que narra la travesía que pasa un estudiante para ir a la escuela en el campo, un problema aún vigente en República Dominicana. A la hora de redactar esta nota, el video tenía más de 2.4 millones de reproducciones, ha sido compartido más de 47 mil veces, y tiene más de 19,800 likes.

Todo eso ha sido orgánicamente, según sostiene el también estudiante de Turismo. “Los videos han gustado porque la gente siempre se ha identificado, porque son estampas de vivencias de la infancia”, sostiene Kelvin, quien no ha hecho ningún curso de Premier, ni ha estudiado edición de videos. Todo ha sido basado en su creatividad.

Tampoco usa cámaras profesionales. Su única herramienta es su celular y sus amigos, que sirven de actores para hacer las películas. Expresa que hace entre 15 y 25 tomas y luego empieza a editarlas. La página ha crecido rápidamente, que hasta les han escrito para poner publicidad. “No le dijo a nadie que siga la página, simplemente, creó los videos y los subió a ella.

La interacción llegó por sí sola. Muchas personas se han acercado y me han preguntado que si he pagado dinero”, indica. Usa el día libre para grabar, debido a que trabaja en una empresa en Punta Cana.

Sostiene que al principio, sus amigos “actores” pensaban que era una idiotez de él, pero luego vieron la magnitud con que se propaga cada video. Además, la fanspage tiene la particularidad de mostrar la belleza natural del campo.

“Esos video le llenan de nostalgia la vida a uno, se pasaba trabajo pero uno era feliz con su pobreza y sabía que estaba lejos de la contaminación ambiental, por eso el que tiene dinero busca la forma de volver a recrear esos bellos momentos. Felicidades te voy a agregar para seguir disfrutando de tus videos”, es uno de los comentarios que recibió de sus seguidores en Facebook.