EXISTENCIA, MUNDO Y HUMANIDAD / La locura, nuestra ciencia para la unión

Muriel Frías Hidalgo.

Muriel Frías Hidalgo / [email protected]

Observando con detenimiento a las personas que sin lugar a dudar padecen alguna enfermedad grave de tipo psicológico. De manera hipotética y superficial he aprendido que: loco es aquel quien hace todo y cuanto le viene a la mente, en ocasiones poniendo en excepción las cosas que le provocarían un daño físico grave.
La locura no es algo que este demasiado distante a la lógica (cordura conocida) a lo políticamente razonable. Todos estamos a un tiro de piedra del perder la razón, según dicen quienes son expertos en esa materia gris que da color al pensamiento. En este sentido el verdadero estado de la mente humana (en nuestro subdesarrollo) no es un centro pacifico.
El cerebro es una tormenta veraniega que no tiene ojo de paz. Se han mudado a él todas las cosas que con la experiencia absorbe, necesarias o no. Lo sepas o no dentro de ti existe la posibilidad de que hallan decenas de personalidades similares a tu conciencia esperando salir a la superficie.
Lo que te define como “Tú”, es un engranaje de cosas que igual pudieron haber sido otras u ordenadas en otro sentido, con alguna ligera diferencia, serias ligeramente otra persona. Quizás has cambiado poco con el pasar del tiempo y por ello no percibes la diferencia. Igual podrías haber cambiado tanto que te es casi imposible recordar quien o como eras y sigues pensando ser el mismo. Algo si es seguro: no eres totalmente el mismo.
“Como el loco que una vez viste bajo la lluvia, así somos todos por dentro”.
En un mundo cuya realidad no es suficiente para sugestionarnos a todos a creer y practicar concretamente la unidad.
Donde todos, tan desviados al fin dentro de nosotros mismo, hacemos una maniobra evasiva a la posibilidad de envolvernos en uno. Se convierte un imposible si tratamos de unificar nuestras mentes. Pensar, creer, sentir y buscar de la misma forma lo que todos sabemos queremos igual. Sino que continuamos con distintas palabras predicando que quien habla en primera persona es quien posee la verdad.
No tengo lugar en mi mente, no me cabe la menor duda de que alguna locura ha hecho nido en la humanidad. Parece que la unión que hay entre nosotros es la de donde todos hemos decido de alguna forma estar locos.