Con Estilo / Orden del servicio

Alma Julián.

Alma Julián / [email protected]

En la mayoría de almuerzos y cenas, es habitual servir la comida en fuentes y no emplatada, como se suele hacer en ocasiones con mayor formalidad. Por lo tanto es fundamental conocer la forma de servirnos de estas fuentes.
Si hay personal de servicio, ellos mismos serán los encargados de servir, siempre por el lado izquierdo. Lo mismo ocurre, si el anfitrión sirve a los comensales. Pero las opciones más habituales son disponer de varias fuentes a lo largo de la mesa para que se sirvan ellos mismos, o pasar la fuente de un comensal a otro para que se vayan sirviendo.
En este caso, nunca se deben utilizar los propios cubiertos para servirse, si no los que acompañan a la fuente. A la hora de servirse no se revuelve en el contenido de la fuente, si no que se sirve la pieza o pedazo que nos toca.
Tampoco es educado, servirse hasta rebosar el plato o abusar de la ración si vemos que aún quedan comensales por servir. Si no deseamos que nos sirvan de un determinado plato, cosa que no deberíamos hacer, pues lo correcto es comer de todo, aunque solo sea una cantidad simbólica, lo haremos saber de forma verbal, pero no podemos tapar el plato con la mano para indicar esta negativa. Tampoco se mueve el plato de la mesa para tratar de ayudar a quien nos sirve.
El plato nunca se debe levantar de la mesa. Al igual que en el caso de las bebidas, se suele servir primero a las señoras y luego a los caballeros; aunque en ambientes familiares se sirve de forma secuencial.
El orden de servicio de los platos suele ser del más suave a mayor sabor. Por eso se suele servir una crema o ensalada, un plato de pescado y por último uno de carne.