Con Estilo / La petición de mano

Alma Julián.

Alma Julián / [email protected]

Cuando los novios desean formalizar su relación, es habitual que los padres de ambos se reúnan para realizar la correspondiente petición de mano.
La etiqueta más clásica indica que deben ser los padres del novio los que vayan a casa de los padres de la novia.
En la actualidad es habitual que los padres del novio lleguen con éste. En otros tiempos, era costumbre, según las reglas de etiqueta, que los padres del novio llegaran solos y posteriormente se presentase el novio en la casa de sus futuros suegros.
En cualquiera de los dos casos, vaya el novio con sus padres o llegue un poco después, si es bastante adecuado que el novio lleve un ramo de flores a la madre de su novia, como detalle de cortesía.
De la misma manera que ocurría con el novio, la novia tampoco estaría presente en un primer momento, apareciendo con posterioridad a un encuentro inicial entre los padres de ambos. Tampoco es una costumbre que actualmente se siga en muchos lugares.
Todo lo que se tenga que hablar se puede hacer perfectamente delante de los novios, que para eso son una parte interesada. Durante el almuerzo o cena, se habla sobre los novios, sus planes de futuro, sus expectativas, etc. Durante la sobremesa es el momento en el que a la petición de mano se acompañan los tradicionales regalos de pedida.
Los más habituales son: Para ella, un anillo de pedida y para él, un reloj de pulsera o unos gemelos. Los novios que optan por no hacer una petición de mano clásica sí que suelen reunirse unas semanas antes de la fecha de la boda para que ambas familias compartan.