CON ESTILO / ¿Por qué tener buenos modales?

Alma Julián.

Alma Julián / [email protected]

Cualquier persona medianamente sensata sabe que la mayoría de las personas tienen que relacionarse en su vida diaria. Da lo mismo que sea un simple encuentro con un vecino, con un compañero de trabajo, con un familiar, etc.

Vivimos en sociedad y como tal nos tenemos que relacionar con otras personas queramos o no. Las reglas de etiqueta, no son más que unas convenciones establecidas a partir de la sensatez y el sentido común. Hay gente que piensa que estas normas son privilegios de una determinada clase social. ¡Grave error! Son reglas que cualquier persona puede aprender y poner en práctica.

Son un estupendo complemento para cualquier tipo de trabajo o profesión. Un buen médico, con buenos modales, hace más agradable la vida a sus pacientes, incluso en las peores circunstancias.

Pero también un albañil de la construcción, con buenas maneras, será mucho más agradable con sus compañeros de trabajo y con cualquier otra persona con la se relacione. Ser educado solo reporta ventajas. Incluso, a la hora de promocionarse en una empresa el más educado siempre tendrá más “puntos” a su favor para optar a un posible ascenso o para conseguir un mejor puesto de trabajo.

Una persona cordial, amable, atenta, elegante, risueña, etc. hace la vida mucho más fácil tanto a los clientes como a sus propios compañeros de trabajo. ¿En qué se traduce esto? Clientes más fieles y satisfechos. Trabajadores más productivos y eficientes.

Simplemente la vida nos irá mucho mejor tanto en el plano personal y familiar, como en el ámbito social, en el laboral y en el profesional. Así de sencillo. Usted decide.