Episodios / Cada motor retenido, una vida salvada

Rossanna Figueroa.

ROSSANNA FIGUEROA / [email protected]

La pasada semana escribía en este espacio que en fechas especiales como Semana Santa o Navidad, cada ciudadano que sale a disfrutar de los atractivos del país debe acoger la seguridad como la bandera para preservar sus vidas y la de sus familias.
Muchos lo hicieron, pero a muchísimos otros hubo que imponérsela a la fuerza, como fue el caso de los miles de motoristas que la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET), tuvo que retenerle sus vehículos por no llevar el casco protector y, sobre todo, con más de una persona a bordo.
Sólo a nivel de la provincia La Altagracia, los datos a los que hemos tenido acceso por parte de las autoridades tanto de Higüey, Bayahibe y Verón-Punta Cana, las motocicletas retenidas superan las 700. Soy de las que considera que ha sido una de las mejores medidas que pudieron asumir las autoridades, pues de esa manera se disminuyó en un porcentaje considerado la ocurrencia de accidentes de tránsito, la mayoría de los cuales los protagonistas son los motoristas.
Así pues, La Altagracia concluye un feriado de Semana Santa con dos víctimas mortales. Lamentablemente el sábado por la noche dos jovencitos que iban a bordo de una motocicleta, colisionaron con una jeepeta en la carretera San Rafael del Yuma-Boca de Yuma.
Mientras la mayoría aplaudía la acción de la AMET, como medida tomada en coordinación con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y los organismos que actuaron en el Operativo de Semana Santa, escuché un reporte de prensa en el que un “periodista” cuestionaba la medida en Bayahibe.
Felicito a la AMET, a la Cruz Roja Dominicana, Defensa Civil, Ministerio de Obras Públicas, a Salud Pública, a todas las instituciones que cada año se unen como acción del Gobierno central para prevenir accidentes y salvar vidas en fechas especiales.
Lo que me gustaría, y sé que a muchos también, es que acciones como éstas sean tomadas, sobre todo, los fines de semana, y más cuando son largos, debido a que las estadísticas de muertes violentas aumentan justamente en esos períodos.