Episodios / Los niños no están llamados a delinquir

Rossanna Figueroa.

ROSSANNA FIGUEROA /[email protected]

La pasada semana recibí un despacho de prensa de la Dirección Regional Este de la Policía Nacional, cuya oficina principal está ubicada en la ciudad de La Romana, que contenía dos informaciones de mucho interés para la ciudadanía.
Una de ellas me dejó fría. Daba parte de que había arrestado a los integrantes de una supuesta banda integrada por menores de edad. Sí, tres niños de 11, 13 y 14 años de edad. De primer plano; desgarrador, pues se supone que a esa edad y, sobre todo, en los pueblos, más que en la capital, los niños están concentrados en actividades escolares o de apoyo a sus padres en las casas.
Pues no; para mal de males, esos niños cuentan con un rosario de hechos delictivos que parte el alma, pues al parecer, o los adultos a su alrededor les enseñaron ese modus operandi de la vida o simplemente son sujetos de manipulación de desaprensivos que los utilizan como el brazo ejecutor.
Cualquiera de las dos hipótesis resultan desconcertantes, desde mi punto de vista, tanto como madre y como ente social. Considero que, lamentablemente, esos niños son fruto de una sociedad que cada día pierde más y más, en la que los valores de formación familiar cada día son más débiles y en la que desde hace mucho tiempo predomina el descuido por parte del Estado a programas educativos que deben fundamentarse en la moral y la cívica. Predomina más el salir a “buscársela”, que educar en valores.
Pero este caso tiene muchas aristas delicadas y dignas de analizar: esos niños no son sujetos de responsabilidad penal; es decir, no pueden ser juzgados, ya que la Ley 136-03, mejor conocida como Código del Menor, no los hace pasible de cargas penales. Y no está mal, en donde andamos fallando hace rato como sociedad, es que no existen programas alternativos sólidos que rescaten, regeneren y devuelvan a la sociedad a esos seres humanos que desde la infancia están a merced de la calle y de la delincuencia.
Que Dios nos ampare, porque a la verdad, este y otros casos en los que menores de edad han sido los protagonistas estelares, nos debe mover mucho a preocupación.