Episodios / Aprender del águila

Rossanna Figueroa.

ROSSANNA FIGUEROA / [email protected]

Les recomiendo buscar y ver la película “Águilas no cazan moscas”, del director colombiano Sergio Cabrera, quien logró el guión de este film junto a Humberto Dorado, Jorge Fraga, Jasha Gelabert, Jorge Goldemberg y Frank Ramírez.
Este último, junto a Humberto Dorado, Ángelo Javier Lozano y Fausto Cabrera, tuvieron los papeles protagónicos. Es una producción de 1994, del género comedia, de 108 minutos de duración y en español.
Águilas no cazan moscas fue tomada del conocido refrán popular, el que refiere que los grandes hombres no deben ocuparse de asuntos pequeños, al igual que el águila, el ave más grande de ese género animal, que de acuerdo al refrán ha ganado la fama de que no se ocupa en cazar moscas.
Otro interesante atributo de esta especie, es su longevidad, ya que puede llegar a vivir unos 70 años de vida. Sin embargo, para llegar a esa edad, cuando tiene entre 35 y 40 años debe tomar una seria y difícil decisión, ya que al sus uñas volverse blandas e impedirles que puedan cazar sus presas para poder alimentarse, su pico largo y puntiagudo se encorva hacia su pecho y sus alas se tornan pesadas, con plumas tan gruesas que volar se les hace difícil.
Es precisamente en ese momento que el águila debe tomar una decisión: dejarse morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará unos 150 días. En una cima, el águila se desgarra el pico hasta arrancárselo, lo mismo ocurre con sus garras y con las plumas. Durante ese período de aislamiento, el águila se renueva: un nuevo pico, garras y plumas; es cuando vuelve a iniciar su esplendoroso vuelo que durará por unos 30 años más.
Conocer la historia del águila es muy interesante para el ser humano, ya que no debemos desgastar nuestro talento en situaciones y personas superfluas, que no nos aportan a nuestro desarrollo social, personal y profesional, ya que viven enfocados en nimiedades y no en grandes proyectos que favorezcan a la colectividad.
Pero más aún, el hombre, por su propia naturaleza, debe aprender a renovarse cada día, ya que esto le ayudará a convertirse en un mejor ser humano.