ENMIENDAS DEL HOMBRE / Sigue, aunque duela

Ángel Leonardo Rojas Peralta.

Ángel Leonardo Rojas Peralta /
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Percibo vivir en tiempos de una moral tan débil, donde las enmiendas causan dolor y cansancio. Con frecuencia me desaliento, pues mis esfuerzos no parecen lograr resultados, los intentos de transitar caminos dignos se sienten en ocasiones irrelevantes. Una y otra vez que trato de levantarme, una fuerza malvada pretende mantenerme en el polvo, el sentimiento de humillación me lastima, mi historia es un cultivo para el morbo, la redención no parece posible. Esta sensación de frustración que acompaña al que no percibe resultados, al hombre que todo se le enmaraña de un momento a otro.
¿Qué es el éxito?… Preguntó mi hija, guardé silencio y no supe contestar en ese momento, un nudo se alojó en mi garganta y un filo pareció atravesar mi pecho. Tras unos momentos pude reconocer la respuesta, no sin antes asimilar y aceptar el dolor de tantos intentos fallidos.
Es el éxito lograr desterrar los remordimientos, la certeza de empeñar el máximo esfuerzo y brindar el mejor resultado posible con los medios y recursos disponibles. Es el éxito aceptar sin lamentarse, consientes del dolor que puede venirnos antes de alcanzar resultados positivos en el amor, la familia, los amigos, el trabajo, en nuestros proyectos.
Solo tras la perfección se arriesga el hombre, solo bajo una convicción firme se es capaz de admitir errores y accionar de inmediato en las correcciones. El éxito no es una apariencia, es un estado del hombre. Una condición que le permite aceptar tiempos de flaquezas, mas no mantenerse en ellos. Sin importar las adversidades, un estado de conquista permitirá levantarnos una y otra vez más.
La sensación de irnos a dormir sintiendo que nuestro día ha sido extraordinario es posible cuando podemos decir, hoy no fui vencido por la desesperanza, hoy brindé lo mejor de mí, hoy amé todo lo que hice. Permanecer cada día en ese sentimiento es el éxito, y este se basa en la simple perseverancia. Perseverantes en Dios, en nuestras mejores actitudes en la aceptación y en el esfuerzo.
La resolución del ánimo debe llegarnos, es inminentemente necesario para la ejecución de nuestros propósitos, aunque duela por momentos. Nuestro sentido de la apreciación será entonces elevado y todo será nuestra riqueza adimensional, sin espacio para las carencias. Virtud entre las virtudes.