ENMIENDAS DEL HOMBRE / Deberes antes que derechos

Ángel Leonardo Rojas Peralta.

Ángel Leonardo Rojas Peralta / [email protected]

Si con justicia exigimos derechos, no es menos cierto que estos se logran en función del cumplimiento de nuestros deberes. Ser vehementes en la defensa de nuestra integridad también precisa, como sociedad, contribuir al bienestar de los demás.
No existe manera de establecer condiciones dignas para el hombre, cuando el hombre mismo, en su egoísmo, solo atina a defender sus propias necesidades sin tomar en cuenta las necesidades de los demás, y peor aún, cuando este es irrespetuoso de las normas sociales instituidas.
A medida que el hombre adquiere bienes y poder, se insensibiliza frente a sus deberes. Pretende tales “éxitos” para agenciarse tratos privilegiados, un hacer y deshacer sin reprimendas, sin consecuencias.
Los carentes de educación en términos de buenas costumbres, poco dirigidos al orden, los autovictimizados permanentes, recurren a la inobservancia descuidada para asumir una ignorancia que podría ser cierta o no.
Reflejamos este tipo de conducta, el solo exigir, en nuestros hogares, en nuestros lugares de oficio, en las instituciones de servicio públicas y privadas, en todo lugar. Nos resultan molestas las normativas, la intervención correctiva de las autoridades es mal vista como atropello cuando nos revelamos debemos ser sometidos por la fuerza. Claro está, atendiendo al hecho de que no existan los excesos.
En nuestros escritos, a través de esta humilde columna, continuamente hacemos referencia a la humildad, la cortesía y el servicio, precisamente porque estas son actitudes que permiten una sociedad proactiva, donde el respeto mutuo genera espacios de convivencia pacífica y ordenada.
Habrá de tomar conciencia el hombre de brindarse antes al esfuerzo por proteger su entorno, los bienes y servicios públicos, el respeto a las personas que ejercen la autoridad, al cumplimiento de sus deberes ciudadanos y familiares; así será propicio un ambiente ejemplarizador para los pocos instruidos, así se genera la conciencia que compromete a nuestras autoridades a servir con honestidad. Las enmiendas que necesitamos solo serán efectivas por convicción, por disciplina aprendida, por conciencia.
El emprendimiento dirigido a la preservación implica un compromiso mancomunado, por tanto, es preciso el inicio de un cambio radical en nuestra mentalidad para lograr resultados efectivos para el desarrollo de nuestros hijos requiere actos dignos que puedan imitar.