ENFOQUE LEGAL / Hacia una cultura de cumplimiento

Enrique Segura Quiñones.

ENRIQUE R. SEGURA QUIÑONES. /[email protected]

En el ejercicio y desarrollo de las actividades económicas, resulta ostensible como las pequeñas, medianas y grandes empresas en la República Dominicana, enfocan la mayor parte de su esfuerzo hacia la maximización de beneficios, relegando la importancia que debe tener un sistema de cumplimiento, que permita la gestión correcta y eficaz del riesgo, ante eventuales incumplimientos de las políticas, normas y regulaciones.
Ahora bien, muchas cuestiones surgen a la hora de un empresario abordar el reto de asumir una verdadera política de cumplimiento. Una muy notoria es el entendimiento del concepto y el convencimiento de la necesidad de un sistema de cumplimiento para la empresa, por ende, es muy usual escuchar ¿Qué es el Compliance o cumplimiento? ¿Por qué debo crear un gasto nuevo? ¿Por qué no puedo controlar y evitar todo yo mismo?
Es frecuente que los empresarios, en un enfoque de simpleza, solo relacionen la implementación de un sistema de cumplimiento como un gasto innecesario en la empresa, obedeciendo este tipo de visión, al desconocimiento de la importancia del concepto, sus ventajas, su entera vinculación con la eficiencia y el ahorro que promueve.
El paso trascendental hacia una cultura de cumplimiento, es que cada consejo de administración de una empresa adopte la decisión firme y sostenida de implantar un sistema de cumplimiento de políticas internas.
Un sistema de cumplimiento o mejor conocido con el anglicismo “compliance” consiste en la implantación en la empresa de modelos organizativos que se dirijan a la prevención de incumplimientos normativos. Este se establece en la organización, con la finalidad de determinar los eventos de riesgos que se produzcan, sistematizar su detección, procurar su control y arbitrar las medidas a adoptar ante su ocurrencia. (Carrau).

El paso trascendental hacia una cultura de cumplimiento, es que cada administrador y consejo de administración de una empresa adopte la decisión firme y sostenida de implantar un sistema de cumplimiento de políticas internas, normativas y regulaciones públicas, para ello es necesario que los administradores comprendan la importancia de la gestión de riesgos de incumplimiento y las consecuencias económicas graves para un ente, en el caso de no asumir una auténtica implantación.

La decisión administrativa debe ser traducida en un escrito programático, un tipo de manual y/o reglamento completo, impregnable y altamente conocido en todos los eslabones y unidades de la empresa, hasta el punto de que todos los miembros de la organización, puedan manejarla con rigor y responsabilidad. Tal y como sugiere la norma UNE-ISO 19600 de AENOR, la alta dirección de la empresa debe demostrar compromiso visible y liderazgo con respecto al sistema de gestión del compliance.
La implementación de un sistema de cumplimiento, sin importar el tamaño de la empresa podría evitar daños reputaciones, contingencias legales y consecuencias económicas de difícil control. Es por esto que el empresariado dominicano, debe orientarse hacia una cultura de complimiento.