Así está la escuela básica de Punta Cana.

En Verón, las escuelas paralizadas parecen “edificios fantasmas”

Martín Sánchez / msanchez@editorabavaro.com

Neri Geraldino Lebrón, directora de la Escuela Nazaret en Friusa.
Neri Geraldino Lebrón, directora de la Escuela Nazaret en Friusa.

Verón. En el fondo del solitario y empolvado camino, luego de un giro a la derecha de la carretera Verón-Punta Cana, próximo al Cruce de Domingo Maíz, se encuentra lo que en el futuro será la Escuela Básica de Punta Cana, el plantel escolar que ha caído en el olvido de las autoridades del Ministerio de Educación y en consecuencia ha afectado el desarrollo de la educación de los niños residentes en esta comunidad.

En aquel lugar, las hierbas obstaculizan el acceso, las montañas de tierra y malezas adornan los pasillos; las pinturas de las aulas más avanzadas ya se están deteriorando; un montón de cerámica reposa en uno de los pasillos y una casucha de zinc y madera –que una vez sirvió para albergar a los trabajadores-hoy luce como guarida de malhechores. Y lo peor: Allí no hay un personal de seguridad que evite el robo de los materiales de construcción.

Esa es la dicha de este plantel formado por tres edificios. Su construcción fue iniciada a principio de 2014, con la finalidad de ser entregada para el año escolar 2016-2017 y terminar la falta de aulas. Pero todavía no hay señales de que sus trabajos serán reiniciados.

A simple vista, pareciere como un edificio antiguo que ya fue usado y pasó a su estado de ruina, pero la realidad es que ni siquiera se ha impartido la primera hora de docencia.

ESTUDIANTES SUFREN CONSECUENCIAS

 La situación ha provocado que 80 estudiantes de Verón de escasos recursos, que no tienen para pagar colegios privados y no caben en la escuela Pedro Livio Cedeño, del sector Barrio Nuevo, tengan que trasladarse casi trece kilómetros hasta la comunidad de Cabeza de Toro a recibir docencia en la escuela que lleva el mismo nombre.

Esto ha sido para un dolor de cabeza para esos estudiantes, porque salen de sus casas hasta las 6:00 de la mañana y regresan a sus hogares a las 8:00 de la noche, cinco horas más de la tanda extendida, que abarca de 7:30 am hasta 4:30 pm.

Esta situación igual representa un serio inconveniente para los padres, que pese a sus escasos recursos tienen que disponer de RD$60 diarios y RD$1,200 mensual, para pagar el transporte de los niños. Y también para los profesores de Cabeza de Toro, quienes les han presentado la situación a las autoridades, que hasta el momento no han hecho nada al respecto.

En la edición del 20 de octubre, el BávaroNews se hizo eco de esa situación, donde los afectados piden la donación de un transporte, hasta que la Escuela Básica de Punta Cana esté terminada. Carlos Luis Perozo, profesor del quinto curso, teme que a esos niños les pueda ocurrir una tragedia, debido a que son expuestos al peligro de las vías públicas, donde se ven compelidos a pedir “bolas” (ser transportados gratuitamente) para llegar a sus destinos.

Rafelina Mesa Batista, de 13 años, y Rosario Rosangle, de 14, estudiantes del quinto grado, viven la odisea de trasladarse a Verón hasta Cabeza de Toro. Piden a la Junta Municipal la donación de un vehículo hasta que la escuela de Punta Cana esté culminada.

EN FRIUSA SE REPITE LA SITUACIÓN

 Un caso paralelo tiene la comunidad del Hoyo de Friusa, donde cientos de niños mendigan por sus empobrecidas calles, debido a que la escuela primaria no se ha empezado a construir. Esto así, porque los terrenos donde será edificada la escuela tienen problemas legales, y el liceo que se empezó a construir y que supuestamente estaría listo para inicio de este año escolar, está paralizado y desde hace 20 días se volvieron a retomar los trabajos de construcción.

Periodistas de este medio acudieron al lugar y visualizaron que estaban realizando trabajos de empañetes, albañilería para vaciar las columnas, un camión cargado de cemento, cientos de cerámicas para los pisos, montones de caliche para rellenar y alrededor de 12 obreros en la construcción.

El contratista de la obra, el ingeniero Pedro Jesús Linares, informó vía telefónica a BávaroNews que estaban trabajando “fuertemente” para que el liceo esté listo para diciembre. No fue posible saber con Linares el por qué de la paralización de los trabajos.

El pasado 21 de julio de este año, este ingeniero había informado a este semanario que la obra estaría lista para septiembre, pero todavía no se termina. Además, dijo que el presupuesto de la misma se elevó de RD$66 millones a más de RD$100 millones, porque supuestamente se agregaron una serie de anexos que no estaban contemplados.

Mientras todo esto sucede, los niños de la empobrecida comunidad pagan las consecuencias de no tener un centro para estudiar, retrasándoles de esta manera su preparación académica.

La única alternativa que tienen es el Centro Educativo Nazaret, un plantel público-privado, donde los padres deben pagar RD$300 por cada estudiante. Está sobrepoblada con 563 estudiantes que llenan las siete aulas, seis normales y una improvisada en el patio, que son insuficientes para impartir el pan de la enseñanza.

Este año escolar, alrededor de 200 niños se quedaron por inscribirse, porque las seis están abarrotadas de estudiantes, según expresó Neri Geraldino Lebrón, directora del centro.

Cada aula tiene una media entre 45 a 48 estudiantes. Solamente el sexto grado llegó a 52 estudiantes y tuvo que dividirse, ya que había alumnos que recibían clases varados y en los pasillos, según datos aportados por la directora del centro al semanario BávaroNews.

Y cuando los niños terminan el sexto grado, el último curso que se imparte en la Escuela Nazaret, los padres tienen que buscar dinero para enviarlos a otros centros educativos. Es la misma situación que viven los padres en Verón, lo único que cambia es la geografía.

El dinero que pagan los padres se usa para pagar a seis profesores interinos que devengan salarios de RD$10,000 en las dos tandas. De los ocho profesores, solo dos están nombrados fijamente, incluyendo la directora.

“Usted sabe que para dar clase es por concurso. Algunos no pasan el examen, y los profesores que lo pasan se lo llevan a dar clase a otros lugares”, expresa la directora, que no entiende la situación porque son asuntos burocráticos del Ministerio de Educación.

Eso representa un déficit de aulas para cientos de niños de esta población, cuyos habitantes son inmigrantes haitianos en más de un 80 por ciento, según las cifras que manejan los residentes del sector, pero no confirmadas por las autoridades.

BávaroNews pudo comprobar el superávit de estudiantes y el déficit de aulas, cuando al llegar al centro educativo se visualizó que en el patio del Centro Educativo Nazaret se improvisó un aula. Esta aula inventada por los directivos de este plantel escolar no es más que una enramada, cobijada de cana, donde se colocó una pizarra y decenas de butacas para formar el sexto grado.

Por la rústica condición en que funciona este curso, la lluvia representa un obstáculo para que esos niños reciban docencia. Víctor Olivo, presidente de la Junta de Vecinos de Friusa, expresa que la educación es uno de los principales problemas en esa comunidad. “Los niños anda deambulando en las calles, porque la escuelita que tenemos está muy llena”, sostiene.

Olivo considera que el Ministerio de Educación y el gobierno municipal deben prestarle atención lo más “pronto posible” a las precarias condiciones en que funciona el sistema educativo en esa localidad. Advierte que por esta razón se está creando un grupo de niños que al no creársele las condiciones para que sean debidamente educados su tendencia es a delinquir”. Agrega que esto trae del mismo modo un gran desasosiego e la comunidad.

El presupuesto para este año escolar definido por el Estado es de RD$129,873,682.540. El Gobierno asegura que los beneficiados por el programa República Digital comenzarán a recibir computadoras portátiles. Pero la otra cara de la moneda es que cientos de estudiantes de esta comunidad todavía carecen de aulas.