Río Duey en la parte Este del municipio de Higüey

En Higüey, en El 80% de las aguas de los ríos Duey-Quisibaní están contaminadas

Romayra Morla / [email protected]

HIGÜEY. Hace varios años que las fuentes de aguas que bordean gran parte del municipio de Higüey, como son los ríos Duey-Quisibaní presentan un alto grado de contaminación. Debido a la falta de un registro sanitario, cientos de casas descargan sus materias fecales sin ningún control.

Lo mismo ocurre con el Arroyo Caguero, el cual luce arrabalizado, lleno de aguas residuales, basura y una gran maleza, lo cual lo convierte en un nicho de alimañas e insectos que pudiesen desencadenar un brote de enfermedades infectocontagiosas. El encargado de la Unidad de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Higüey, Benjamín Mazara, sostuvo que el problema de contaminación que presenta el Arroyo Caguero es que tiene muchas casas alrededor, las cuales tienen tubos que vierten las heces fecales y la orina directamente al agua.

Además, manifestó que: “más que un problema del cabildo municipal, es un problema del Estado dominicano, del Gobierno Central, porque se trata de casas que se han hecho dentro de una ribera a menos de 60 metros, y ahí no cabe un séptico, porque en su mayoría esas casas tienen una habitación y una sala.

No se pueden quitar esa gente de ahí, sin antes hacer un traslado”. También dijo que están preocupados por la situación de los ríos Duey-Quisibaní, Sanate y el Yuma, por lo que están haciendo reuniones con el director provincial de Medio Ambiente, Ramiro Sánchez Melo, para tratar de resolver la situación. Asimismo, dijo que pretenden encontrarse con el ministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito y con Salud Ambiental, para plantearle que los ríos sean represados, ya que no están sanos. El 80 por ciento de las aguas de los ríos Duey-Quisibaní están contaminadas.

Otro factor que influye en la contaminación de las aguas son los filtrantes de los pozos que conectan del séptico y de ahí se vierten hacia las profundidades de las aguas, lo cual produce que esas aguas contaminen las fuentes de agua dulce. De hecho hay estudios que arrojan que las aguas dulces están contaminadas en el sub suelo, detalló Mazara.

También aseguró que en las próximas semanas será intervenido el Arroyo Caguero, donde las personas que residen a la orilla de esta fuente de agua, serán notificadas y orientadas con 48 horas de antelación sobre las sanciones y multas que recibirán sin son sorprendidas lanzando basura. Para esa misión habrá un equipo de policías municipales en las riberas de manera constante.

El monto de las multas dependerá de la gravedad en que estén afectando las aguas. También hay sanciones que van desde 2 meses hasta 10 años de cárcel, incluyéndose hasta 10 salarios mínimos que oscilarían en 50 mil pesos aproximadamente, explicó. De igual manera, serán limpiados los río Duey-Quisibaní, en coordinación con la dirección provincial de Medio Ambiente y un equipo de 30 brigadistas, indicó.  “Queremos lograr que haya un programa de concienciación, donde se eduque a la población del daño que hacen los desechos en los ríos”, añadió.

Sugerencias

De acuerdo a la información suministrada por el actual regidor del partido Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS), José Amable Cordones, en varias ocasiones le solicitó al cabildo en su primer periodo como regidor del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que comprase un camión “cama abierta” para que se encargara sólo de recoger los desechos de las zonas vulnerables como es el Arroyo Caguero, y que con un gredal se retiraran la basura donde el camión no pueda penetrar.

Asimismo, consideró que el Estado debería intervenir al Arroyo Caguero, también una solución sería canalizarlo y colocarle tapas para que la gente no siga tirando las basuras. El ayuntamiento crear un programa de limpieza, una campa- ña permanente de concienciación, porque con limpiar un día y que la gente continúe lanzando los desperdicios no se resuelve el problema y establecer un régimen de sanción que se le dé seguimiento.

En tanto que el ambientalista Hochi Echavarría Padua, explicó que el municipio de Higüey está rodeado por cuerpos de aguas contaminados, en la zona este del municipio están los ríos Guaynaba, Duey y Quisibaní, los cuales circundan todos los barrios periféricos de la zona entre ellos; Los Platanitos, Villa Cerro, Barrio Lindo, Mamá Tingó, Pepe Rosario, donde todas las casas de esos sectores descargan en pipas o tuberías las materias fecales y van directo a los ríos.

Benjamín Mazara, encargado de la Unidad de Medio
Ambiente en el cabildo de Higüey, y Jochy Echavarría

La misma situación se presenta con los barrios La Florida, Los Soto, Ensanche Cucaracha y El Obispado. También los pocos sistemas de drenajes cloacales que hay descargan en Las Siete Lagunas, otro foco de contaminación que desemboca en el río Yuma y luego el destino final es el océano, puntualizó.

En la parte Oeste, está el Arroyo Caguero, el cual atraviesa decenas de casas de los barrios; Sajour, Los Rosales y San Martín, y va a desembocar a la llanura de La Matilla todos los desechos sanitarios que se depositan en este arroyo, por lo que se puede decir que el municipio de Higüey está secuestrado por la contaminación, señaló Echavarría Padua.

El subsuelo tiene una gran cantidad de materias fecales, debido a que hay muchos sectores que su sistema sanitario eran “letrinas” y todas las descarga van directo al sub suelo. Además, la falta de un acueducto ha provocado que los pozos tubulares incrementen, por lo que esas aguas subterráneas pueden mezclarse con esas descargas sanitarias, apuntó.

El gestor ambientalista recomendó que una posible solución para contrarrestar un poco el aumento de las aguas residuales sería instaurar cuatro plantas de tratamiento en los cuatro puntos cardinales del municipio, ya que aquí no hay un sistema de control de las aguas sanitarias y se convierte en un problema grave, porque construir un sistema sanitario costaría aproximadamente el presupuesto de la nación.

También exhortó que el departamento de Planeamiento Urbano del ayuntamiento de Higüey no otorgue ningún permiso a nuevos proyectos de urbanización, si no tienen una planta de tratamiento para apaliar la situación. Además que se concluya el acueducto y se haga un sistema de drenaje, de lo contrario no habrá forma de controlarlo.