EDITORIAL / El acueducto de Higüey, un barril sin fondo

Un reportaje publicado en la pasada edición de este semanario, sobre la construcción del acueducto de Higüey, reseña un dato que además de revelador resulta seriamente alarmante.
El diputado oficialista, Juan Julio Campos Ventura, ha dicho que desde que se inició esta obra, hace ya nueve años, el Gobierno ha desembolsado la friolera suma de 3 mil 500 millones de pesos, destinados para la construcción de una de las infraestructuras de este tipo que más cara ha resultado para el Estado dominicano.
De hecho, la construcción del acueducto de Higüey se ha convertido en la obra más demandada de las últimas décadas por esta comunidad, dado que cada día se agrava la situación de miles de personas que no reciben el preciado líquido en cantidad ni en calidad suficiente.
En distintos sectores de este municipio el agua no llega nunca, por lo que sus moradores se ven compelidos a comprarla, a precios que resultan a veces inalcanzables para el poder adquisitivo de padres de familias que a duras penas consiguen para comer.
Esta cruda realidad es de fácil comprobación, porque sólo basta recorrer barrios como Villa Cristal, Los Prados, 21 de Enero, Mamá Tingó, Pepe Rosario, Villa Cerro, Los Platanitos y la Florida.
Este semanario ha dado seguimiento al tema de manera sistemática, exigiendo incluso explicaciones que den al traste con razones que realmente justifiquen el prolongado retraso de una obra que hace años debió ser entregada al pueblo higüeyano.
Ahora, con esta información suministrada por el diputado Campos Ventura, surgen otras interrogantes que sería oportuno produjeran un mayor empoderamiento sobre lo ocurrido con esta obra por parte de la comunidad altagraciana.
Estamos frente a una cantidad de recursos públicos que han sido desembolsados en distintas gestiones del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), por lo que a toda la provincia La Altagracia le asiste el derecho de exigir explicación transparente en torno a por qué todavía este acueducto no ha sido terminado.
La empresa beneficiada con esta obra es el Consorcio Ghella & Asociados, durante el Gobierno del ex-presidente Leonel Fernández. Desde entonces, distintos directores del Instituto Nacional de Agua Potable (Inapa) mintieron sobre la fecha de inauguración de esta obra.
Entre estos funcionarios se incluye al penúltimo director del Inapa, Alberto Holguín Cruz, contra quien actualmente cursa una demanda judicial por presunto enriquecimiento ilícito y otros actos de corrupción durante su gestión.
El pueblo higüeyano ha dado muestras fehacientes de paciencia frente a las mil y una excusas por los retrasos de esta obra. El Gobierno debería premiar esta actitud razonable y exigir sin demora su terminación.