DETRÁS DEL HORIZONTE / Sexo por placer

Darío Yrizarry.

Darío Yrizarry / [email protected]

La sociedad del actual ha evolucionado mucho respecto de patrones de conductas que años atrás era inimaginable convivir con ellos como lo hacemos ahora. El “progreso” en materia de derechos civiles es notable, dado el esfuerzo que han hecho instituciones tales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Comité de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, International Lesbian and Gay Association (ILGA) entre otros.
Tan notable es, que en nuestro país se han ido colando de manera escurridiza algunas prácticas sociales de otros lares, de tal manera que ni notamos su presencia. Ya es normal en nuestra cristiana sociedad el arraigo lésbico que existe en las jóvenes; es elocuente. Lo exhibido en las redes sociales sin ninguna previsión habla por sí solo. Estamos “avanzando”.
Recientemente fue lanzado en los Estados Unidos de Norteamérica uno de los más agresivos programas de inducción humana que se haya visto en décadas, dirigido exclusivamente al consumo de niños y niñas. Me refiero a la serie Star Vs The Force of Evil de la icónica Walt Disney Company, donde muestran en un concierto una escena de un beso colectivo lésbico y gay, siendo este el primer contenido de la animación infantil en favor de este grupo, sentando un precedente y apostando a la integración social de homosexuales y grupos étnicos que aún sufren la intolerancia de la sociedad.
Si echamos una mirada al mundo con vista panorámica, nos daremos cuenta que existe un orden de las cosas que obedece a una ley natural donde el hombre encuentra su propio yo. Pero existen también las leyes y reglamentos creados por el mismo para ordenar el comportamiento de sí en sociedad. Dado que de naturaleza somos libres, a veces nos chocamos con las leyes impuestas que no son de tipo natural, entramos en rebeldía y pagamos la consecuencia.
La naturaleza de las cosas nos da una pauta clara de la separación que existe entre un primer grupo de animal irracional y otro segundo grupo que ostenta pomposamente su raciocinio privilegiado que Dios le ha dotado desde la creación misma (enfoque religioso). Los animales irracionales están limitados a copular o tener sexo solo por procreación para la supervivencia de la especie. El hombre tiene la facultad de distinguir cuando tiene sexo por placer y cuando por procreación.
Ahora bien, ¿si fuimos dotados de ese privilegio del sexo por placer, aunque basados en la Biblia debemos elegir una pareja del sexo opuesto, no podemos tener la libertad de elegir quien nos plazca aún sea pareja del mismo sexo? Es solo una pregunta abierta a las mentes brillantes hecha por un cristiano de formación. El hombre es esclavo de su naturaleza.

One Response

  1. Karl Richardson at |

    Interesante el argumento cada ser humano es responsable de su behavior nuestros caracter es creado desde k somos engendraft en el vientre.