DETRÁS DEL HORIZONTE / La Celac: debilidad de representación

Darío Yrizarry .

Darío Yrizarry /[email protected]

La Celac celebró el pasado 25 de enero su V Cumbre en uno de los complejos hoteleros de la zona, en la que República Dominicana da por concluida la presidencia Pro Tempore.
En esta reunión se oficializó la Declaración de Punta Cana, documento contentivo de 19 puntos aprobados de común acuerdo, de los cuales podemos mencionar algunos tales como la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba y la devolución a éste del territorio ocupado por los Estados Unidos donde funciona una base naval en Guantánamo, así como asuntos relacionados con migración, el problema mundial de las drogas, seguridad alimentaria y desarrollo entre otros.
De un total de 33 países que componen la Celac y un número mayor a 600 millones de ciudadanos a los cuales representan, solo asistieron 10 presidentes y dos Primer Ministros, lo que representan en cálculo porcentual un aproximado de 23 a 26% de la totalidad de la matrícula, por lo que, desde mi punto de vista, fue un fracaso total y la Declaración de Punta Cana, en términos de aprobación matricular, es un documento sin validez jurídico ni moral alguna.
Pero aún es más alarmante que, de los 19 puntos aprobados en dicha cumbre, se perdió dentro de la lista aquel que repudiaba al gobierno de Trump por mostrar desprecio por el latino y al inmigrante en sentido general.
Raúl Castro, como viejo zorro, tal vez se dio cuenta de lo que había allí, y no apareció para posar en la foto oficial de la Cumbre, aparentemente disgustado por el abortado quorum existente, o por lo carente de energía que se notó en las proclamas de los puntos aprobados; o quizás para no echarle más leña al fuego encendido por Trump.
Tengo dos teorías por la que entiendo la inasistencia de la mayoría de los países miembros. Una es que existe la posibilidad, ante la incertidumbre de lo que pueda pasar en los sucesivos días respecto de decisiones que pudiera tomar el nuevo gobierno, hayan considerado mejor idea mantenerse al margen de las decisiones tomadas en la Celac para preservar el ambiente cordial de la reunión de negocios que sostendrían USA-México pautada para el martes 31 (suspendida).
La otra es que ante las inmediatas acciones tomadas por el Gobierno americano para hacer cumplir su compromiso de campaña respecto del muro en la frontera mexicana y las deportaciones masivas en contra de los inmigrantes, pudieran haber creado una especie de inamovilidad de pensamiento a los gobiernos que no se hicieron representar en la cumbre, táctica esta que la consideramos conservacionista, inteligente y de avanzada ante este impredecible hombre que, tal parece, no le temblará el pulso para hacerse sentir en aquellos que lo desafíen.