DETRÁS DEL HORIZONTE / Hola Doctor….

Darío Yrizarry.

Darío Yrizarry / [email protected]

Hola doctor, hace tiempo que no se de su vida por las condiciones conocidas en que se encuentra. Pues le cuento que estamos en pleno Siglo 21, año 2017 y a 15 años de su adiós, y ninguno de los hombres que se han sentado en la Silla de Alfileres han podido repetir la lapidaria frase de su autoría: “la corrupción se detiene en la puerta de mi despacho”.
Y hoy doctor, tengo que asentir con mi cabeza un “si” mudo, pero ni ciego ni sordo…. Porque así su vida modesta, simple, digna, sencilla, sin opulencia, sin ahorros y, por supuesto sin heredad a sus descendientes lo confirman.
Todo lo que usted pudo haber adquirido, fue donado desinteresadamente al pueblo dominicano. Sin embargo, no puedo hoy decir lo propio de aquellos a quienes usted les entregó la antorcha. Y ahora doctor, comprendo también que usted se “cagó fuera del cajón”, delegando el poder a quienes usted entendía que eran los idóneos. Discúlpeme doctor si le ofendo, pero no puedo quedarme con este hedor dentro porque puedo intoxicarme y ahora no tengo condiciones para reunirme con usted.
Doctor, quiero que sepa que todavía aquí sufrimos de apagones como cuando usted gobernaba….que todavía la capital está llena de chatarras como en los años 70s, con los mismos sindicalistas negociadores y chantajistas…que existen “cuchumil” partidos, pero no hay oposición… y que muy fácil sería para usted ahora gobernar sin oposición.
Doctor, quiero decirle que las empresas del Estado que usted tan celosamente había cuidado, ahora son (las que quedan) una entelequia después de haberlas vendido al sector privado a precio de vaca muerta, amparado con una Ley de Capitalización de las Empresas del Estado que su sucesor promovió a viva voz. Y que los terrenos del CEA (su niña bonita), han sido repartidos entre funcionarios y vendidos una, dos y tres veces una misma parcela.