DETRÁS DEL HORIZONTE / Asentamiento haitiano, el melodrama

Darío Yrizarry.

Darío Yrizarry / [email protected]

Hemos visto con buenos ojos la medida de seguridad urbana tomada por las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente representado por el Dr. Francisco Domínguez Brito quien ostenta el cargo de ministro, obedeciendo a un viejo reclamo de la, prensa local, munícipes agrupados en las juntas de vecinos y empresarios hoteleros de la pujante comunidad turística de Punta Cana, Verón, Bávaro, donde fueron desalojados un centenar de haitianos ilegales quienes ocupaban unos terrenos privados que habían sido invadido por estos también de manera ilegal.
No es un secreto para nadie que existe un desorden mayúsculo creado por un grupo de inmigrantes haitianos auspiciados por ONGs y grupos religiosos, los que, a la vista de las autoridades toman posesión de tierras privadas, áreas públicas, calles y aceras para crear asentamientos sin la mínima condición de salubridad, poniendo en peligro la salud de la comunidad.
Solo aquí en la republica dominicana podemos ver la existencia de un descontrol tan abrumador del inmigrante, quienes llegan de todas partes del planeta la mayoría delincuentes que huyen de la justicia de su país, y en los peores de los casos nuestros vecinos trayendo miseria y enfermedades, tráfico de droga, armas ilegales, mujeres embarazadas para alumbrar en territorio nuestro. Pero lo peor es que estos ciudadanos se desplazan por nuestras calles con la mayor naturalidad sin que nadie pueda hacer nada para evitarlo.
Mucho se ha hablado sobre este tema y mucho se seguirá hablando porque las autoridades locales tienen que ser más enérgicos con esto. Se muestra una desidia que no está a la altura de un funcionario preocupado que se presume un representante del pueblo y un defensor de lo nuestro que poco a poco estamos perdiendo debido a la falta de hacer, cuya responsabilidad en un futuro recaerá sobre ellos, quienes deberán explicarles a la generación siguiente las contribuciones que este hizo para que nuestra zona se desarrolle sana en sentido amplio de la palabra cuando ocupó un cargo gubernamental.
Debemos seguir exigiendo a las autoridades el cumplimiento al respeto de la ley migratoria, el cumplimiento a las resoluciones emanadas de la Dirección Distrital en cuanto a la regularización de las construcciones ilegales que se levantan los fines de semana y al caer la noche, con intensiones mal sanas de evadir el pago de los impuestos, tomando terrenos que pertenecen a las áreas públicas. Seguiremos.