Con una fortuna de US$240 millones pero ni siquiera tiene para pagar la luz: La triste vida del “pobre niño rico”

 

LA ROMANA. El caso del “pobre niño rico” ha trascendido más allá de los límites territoriales de esta provincia. Han sido seis años de polémicas en torno a una litis judicial que muchos esperan tenga una justa solución.

Se trata del caso que involucra al niño Louis Pierre Roger Modesto, a quien su padre, Pierre Giogu, le heredó una fortuna valorada en US$ 200 millones de euros, la cual hasta el momento no ha podido disfrutar por los conflictos legales en los cuales se encuentra el caso. Pierre Giogu fue un empresario prospero francés que se dedicaba al negocio de bienes raíces y poseía propiedades en Francia, Estados Unidos, Isla San Martin y la República Dominicana.

Falleció en marzo del año 2012, de un infarto. Poco tiempo después, su madre, Zuleida Figueroa, también murió ese mismo año.

Ambos fallecieron en Francia. Pierre Roger, quien tiene ya 12 años de edad, vive en una villa del complejo turístico Casa de Campo, rodeado de lujos, pero con muchas precariedades, ya que como ha venido sosteniendo la abuela materna del infante, Ysmaury Mercedes, el mismo sufre de una enfermedad llamada “síndrome de marfan”, que afecta varios tejidos de su cuerpo y la cual debe tratarse fuera del país.

Abogados de la familia.

El niño no ha podido ser reinscrito en el colegio, no posee seguro médico y a pesar de su corta edad, ya tiene deudas millonarias.

Son parte de las cosas del día a día del “niño más rico” de la República Dominicana, pero que no ha podido gozar de dicha fortuna. Un grupo de abogados son los acusados de supuestamente despojar al niño de su herencia, según afirma la abuela, ya que estos han mantenido durante el proceso varias trabas para deducir la cantidad correspondiente al menor.

 Seguridad de alto nivel

Recientemente, se contrató un dispositivo de seguridad para cuidar del niño, ya que existe el temor de que sea secuestrado. Según explicó el abogado Carlos de la Rosa, los expertos en seguridad y protección de dignatarios, Fernando Garrido y Richard Feliz, serán los responsables de implem

Casa del niño en Casa de Campo, La Romana.

entar protocolos para la integridad de la familia que mantiene una litis legal desde hace cinco años.

Hasta ahora, un consejo de familia integrado por abogados ha manejado la fortuna y mantienen al niño y su familia en la miseria. Por eso es el conflicto. En su currículo, Fernando Garrido tiene la experiencia de haber formado parte del añillo de protección del Papa Juan Pablo II en su segunda visita al país, en 1992, mientras que Feliz fue jefe del Grupo de la Guardia del Rey de España.

Al preguntar a los expertos sobre los motivos de su decisión, Fernando Garrido manifestó que es un honor asumir la protección de un niño que no sólo es huérfano, sino que en su condición de extranjero está vulnerable en República Dominicana.

De su parte, Richard Feliz expresó que la situación de riesgo inminente en que se encuentra la abuela del niño francés, así como su abogado, obliga a extender la protección a favor de ellos y sus familiares.

Por esto, han activado un dispositivo de seguridad integrado por ocho agentes especializados para garantizar la integridad de todos ellos, durante el proceso legales que se desarrolla en los tribunales de San Pedro de Macorís.

Siguen en espera

Carlos de la Rosa informó que sólo esperan la conformación del consejo de familia, el cual debe ser fallado por el Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes a finales de este mes, para luego viajar a Francia y Saint Martin a recibir los bienes propiedad del niño, los cuales serán administrados por su abuela Ysmauris Mercedes, como indica la legislación. Cuenta su abuela que la contratación del mismo se realizó a través de ayudas que han dado empresarios a la familia.

Una guerra de intereses de abogado por el caso.

Dijo que con algunos pagos de la deuda que tuvieron con el padre del niño fenecido están costeando sus necesidades básicas, pero afirma que no es suficiente para su cuidado. “Yo tengo que lavarle diariamente las sábanas donde él duerme, debido a su enfermedad, la cual debe tratarse con un médico especialista en Francia, donde no he podido llevarlo.

Él no puede nadar en su piscina, no puede ir a la escuela por falta de recursos y me da apuros cada vez que quiere comer algo y no puedo comprárselo”, sostiene la abuela materna. En la villa donde habitan en el complejo turístico luce abandonada, las piscinas no funcionan y la misma no cuenta con energía eléctrica desde hace unos meses.

El abogado Carlos de la Rosa, quien asumió el caso en el año 2013, ha expresado todas las vicisitudes a través de los medios de comunicación, atribuidas a una supuesta mafia con poder político y económico que dijo quiere quedarse con los bienes del niño.

De la Rosa señala como responsables de esta supuesta componenda a los abogados de apellido Ávila Güílamo, a Ursino Reyes, Carlos de Pérez y Plutarco Pérez, todos ellos con alguna participación en el caso del niño heredero.

Cada uno pide su partida de trabajos realizados en el caso en cuestión. Carlos de la Rosa responsabilizó a estas personas en caso de que pueda sucederle algo físicamente. Según investigaciones, a este infante le dejaron una gran fortuna como herencia ascendente a 150 millones de pesos dominicanos, más de seis millones de euros, dos hoteles en San Martin, que producen anualmente unos dos millones de euros, y una villa en Casa de Campo en La Romana, donde está residiendo actualmente.

Recientemente, se dio a conocer la existencia de una hermana en la isla de San Martin, de nombre “Emmanuel”, la cual administra los bienes de su padre en dicho territorio. En caso de comprobarse su parentesco con Pierre Giogu, el “el niño rico” debería compartir un porcentaje de su fortuna con su hermana.

Este caso está en los tribunales desde 2013, emitiéndose más de 32 sentencias, negándole la custodia del menor a los Guilamo alrededor 12 veces. Una corte de San Pedro de Macorís ha otorgado la custodia legal a la abuela del menor.

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