CON ESTILO / El trato diario

Alma Julián.
Alma Julián.

Alma Julián / [email protected]

Todos tenemos un conocido, en un bar, en una oficina, en la universidad, etc. El trato continuado con estas personas nos hace crear una relación de proximidad que ni es de amistad, aunque pudiera llegar a convertirse en ella, pero tampoco es de lejanía absoluta. Estos conocidos, son las personas con las que podemos conversar de temas generales, con las que podemos hablar de una forma distendida en algunos momentos, pero que no llegan a tener un vínculo demasiado estrecho con nosotros. No quita, para que a partir de un trato con un conocido, se pueda llegar a una amistad o algo más, incluso. Podemos conocer muchas personas, pero pocas llegan a ser de nuestro círculo de amistades. Tal y como hemos dicho, los conocidos se merecen un respeto y un trato adecuado.

No podemos exigir un trato correcto y adecuado, si nosotros no se lo damos a ellos. Pues, aunque parezca mentira, aún hay personas que consideran al camarero, al portero, etc. sus sirvientes. Ellos quieren todo el respeto y trato educado, pero ellos tutean o exigen de malos modales o de forma soberbia su servicio.

Debemos recordar que todos somos personas, independientemente del cargo, rango o dinero que tengamos. No puedo dejar de reflejar un dicho popular: “hay personas tan pobres, tan pobres, tan pobres, que solo tienen dinero”. Seamos respetuosos con todas las personas que nos rodean, pues todo el mundo se lo merece, hasta los maleducados.

“Un conocido puede ser la puerta de entrada de una amistad”.