COMO LA VIDA MISMA / La vida es un aprendizaje continuo

COMO LA VIDA MISMA / La vida es un aprendizaje continuo

Mónica León /
villaleo2002@hotmail.com

Quien te quiere, intenta orientarte, pero tú decides cuándo y cómo actuar con base en lo que reflexionas. Revisa cautelosamente lo que has hecho, haces y quieres hacer. Una vez claro, toma tus decisiones. Luego, asume, sufre o disfruta sus consecuencias. Vive y deja vivir. Da sin recibir. Usa el amor como la capa que te protege ante las circunstancias que se presentan porque sin amor no somos nada.
Al criticar y menospreciar, nos convertimos en seres inseguros.
La forma de reaccionar ante lo que nos sucede y cómo reaccionan los demás hace que pasen las cosas. Todo lo que queremos que suceda, de alguna manera, sucederá. Nada hay más reconfortante que actuar con la verdad como escudo, queriéndonos y brindando lo que queramos brindar.
Dejemos el pasado atrás, si queremos vivir plenamente los años que nos quedan. El cuerpo habla, nunca miente. No despertamos pasión, si no la sentimos primero, ni nos sentimos plenos, si nos negamos el placer de hacer lo que nos provoque, poniéndole corazón a todo.
Al criticar y menospreciar, nos convertimos en seres inseguros. Dejamos de disfrutar a los que amamos tal y como somos: seres increíblemente imperfectos. Lo que piensen las personas que amamos y hagan, después de nuestras acciones o reflexiones, será su decisión y dependerá del amor que sientan por lo que son, lo que tienen, pueden ganar o ganaron, pueden perder o perdieron y lo que pueden recuperar o reconstruir. No somos dueños de nada ni de nadie. Estamos donde queremos, cuando queremos y como deseamos.
No venimos a apagar la luz de nadie, sino a brillar con luz propia. Brindamos luz a quien desee recibirla, sin controlar sus pensamientos, ni condicionar sus acciones. La gente brinda ayuda o consejo desde sus propias experiencias y expectativas de vida. Algunos iluminan nuestro camino con sabiduría. Otros nos hacen seguir su camino para conectarnos con su propio concepto de vida. Algunas personas se nutren de nosotros, otras roban nuestra energía. Nos apartan del éxito. Nos impiden amar con verdadera determinación. Identificarlos depende de la voluntad y de cuánto nos conozcamos. A veces, nos toma toda la vida. Sólo lo logramos comprendiendo que amar profunda y fielmente es lo que le proporciona verdadera alegría al corazón.

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