Cruce de Verón, uno de los puntos más caóticos en el Distrito Municipal.

El caos vehicular crece y empeora en el distrito turístico Verón-Punta Cana

Martín Sánchez / [email protected]

Verón. Son las 6:30 am, cuando todavía el sol no se ha hecho reflejar en el horizonte del Este. Es un lunes que podría ser de mucho ajetreo, mientras los pitidos de las bocinas anunciar el vaivén de los vehículos en la cogestionada carretera de Verón-Punta Cana.

Los motoristas que se paran en las esquinas esperando a su clientes, la patana cargada de materiales indica que las construcciones en el Distrito siguen, las guaguas amarillas transitan en ambas vías en señal que ya hubo cambio de horario en los hoteles, los minubuses del transporte público que llevan y traen a los pasajeros hacia y desde Higey, y los vehículos privados que llevan a sus ocupantes a sus lugares de destinos. Es la descripción que se repite todos los días en el Cruce de Verón y otros puntos críticos de la zona turística.

Y es que esos son protagonistas que los miles de vehículos que transitan todos los días por estas vías, que ya quedan pequeñas ante el aumento de la población, principalmente personas que han emigrado a esta zona en busca de mejores condiciones laborales.

Esto,  junto a la imprudencia de los algunos conductores, ha formado un caos en el tránsito que cada día se vuelve inmune a las autoridades.

Para evitar esta pesadilla, que el futuro podría ser similar al caos del Santo Domingo, se necesita corregir un déficit de 30 0 35  agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet), según el coronel Minoru Matsunaga, encargado de la institución en el distrito Verón- Punta Cana.

Apenas hay 17, incluyendo a Matsunaga,  que cubren desde el peaje Coral Punta Cana hasta la comunidad de La Ceiba, insuficientes para la demarcación. “Con el personal que uno tiene, yo digo, que demasiado hacemos nosotros para prevenir accidentes”.

Sobre el déficit, Matsunaga, entiende que la dirección de Amet no tiene la culpa de eso el presupuesto no es suficiente. Se necesitan un mínimo de 30 a 35 agentes adicionales, junto a dos vehículos y dos grúas. “Todos fuéramos felices”, manifesta.

Ante la falta de agentes en el distrito, el coronel cedió tres a la dotación de La Romana, ya que los tenían parqueados sin utilizar.

PUNTOS MÁS CRÍTICOS

Durante  las 6:00 y 10:00 de la mañana con repetición a las  4:00 de la tarde hasta las 7:00 de la noche”, en el Cruce de Verón pasan 6,800 vehículos, acorde con datos de la Oficina Técnica de la Junta Municipal.

Víctor Vicente, un motochonchista que lleva 10 años en ese oficio es testigos de la cantidad de accidentes e imprudencias de los choferes en el Cruce de Verón. Relata que durante las horas picos es cuando suceden más accidentes.

Los puntos más críticos, además del Cruce de Verón, es el de Los Manantiales, una zona proliferada por la venta de comida, que es la favoritas para que cientos de choferes parqueen  sus vehículos en la angosta vía hasta saciar su paladar. Las horas más caóticas son las comprendidas de 12: 00 a 2:00 pm, o sea las del almuerzo; y en Friusa, próximo a la prolongación de la avenida España, donde también la imprudencia en los conductores, que a veces se detienen a charlar en la vía, la ocupación de las aceras por vendedores informales y la acumulación de hoyos y la falta de las autoridades para corrijan esta situación da origen al caos.

Además, otros puntos críticos, son El Cortesito, donde los vehículos grandes hacen un “cuello de botella”; en el cruce de Plaza Bávaro, el parqueo vehicular obstaculiza el paso. Aunque está prohibido pero no se puede impedir porque es un transporte turístico, según expresa Matsunaga.

“Muchas gente no quiere colaborar. Una vez, el Ministerio de Obras Públicas colocó letreros para no parquearse en Plaza Bávaro y se lo robaron”, indica.

Advierte que los tapones aumentaran en el distrito según se vayan instalando los nuevos establecimientos y plazas comerciales.

ACCIDENTES SIGUEN EN AUMENTO

En el 2014, la Amet reportó 1,040 accidentes. En el 2015, esa cifra aumentó  casi duplicó, tras aumentar a 1, 1927 accidentes. Y en los primeros siete meses del 2016, se reportaron

1, 505 accidentes de tránsito.

Matsunaga entiende que eso se debe a que la zona turística está habitada por inmigrantes, que tras irles bien en sus trabajos satisfacen sus deseos de tener un vehículo. “La adrenalina que tenía una persona desde hace años con tener un vehículo la suelta toda”. Por esos pasan tantos accidentes en la zona, según manifiesta el coronel.

AUTORIDADES “SE PONEN LAS PILAS”

Matsunaga, indica para lidiar con la situación ha tenido que establecer una estrategia con los puntos clave.

En Verón, durante las horas picos se prohíbe a los vehículos parquearse en el lado más comercial de la carretera, para evitar problemas a los comercios.

“Un punto crítico, aunque no está en el distrito, es en La Otra Banda, en Higuey, donde se forman un enorme tapón porque las guaguas que transportan a los empleadores hoteleros se paran y se forma lo que se llama “el efecto dominó”: Si yo freno adelante, ya los de atrás van frenando…”, expresa el coronel durante un diálogo con BávaroNews.

Indica que los operativos de fiscalizar (poner multas) a los motores descolados les ha dado resultados, porque estos son los que les gustan echar carreras,  dando origen a  los  accidente. “Han mermado los accidentes tras esta medida”, según dice coronel.

La Amet recibe el apoyo de la Comisión Civil y Militar del Ministerio de Obras Públicas, organismo que se encarga de patrullar dar socorrer en las vías. El coronel aclara que esos agentes no tienen la facultad de poner multas, excepto  que tengan un código que le otorga la Amet para hacerlo. “Ellos nos llaman constantemente cuando tienen un vehículo retenido para nosotros ir a fiscalizarlo.

Asimismo, la Junta Municipal colocará un semáforo para regular el tránsito en dirección Verón-Punta Cana y viceversa. En la Plaza Velero, se construirá una isleta donde los vehículos que van en dirección hacia Las Dos Jardas tengan un carril siempre habilitado, y las guaguas en las esquinas del cruce no podrán bajar ni recoger pasajeros, según precisa el trabajo de la Junta Municipal.

Para evitar recogida de pasajeros en las esquinas del cruce, también se construirán varias paradas de autobuses y se colocará en la acera una barrera metálica de 1.5 metros de alturas. José Vásquez, encargado de la Oficina de Planteamiento de la Junta, informó a BávaroNews que en los próximos días se hará una prueba, y de dar resultados, el proyecto se ejecutará en la primera semana de enero.

Asimismo, la Junta colocará letreros y reductores de velocidad en puntos claves, como las escuelas y hospitales. Además, ofrecerá charlas a cientos de choferes de las empresas privadas del transporte en la zona en busca de crear conciencia ante la cantidad de accidentes en el distrito.