EN BUEN SENTIDO / Verón, el adolescente

Antonio Corcino.

Antonio Corcino / [email protected]

Las autoridades del Distrito Municipal Turístico Verón-Punta Cana representan el fin de la infancia de esta comunidad y el comienzo de su adolescencia, encarnando una etapa en su vida política e institucional.
Tanto los individuos como las comunidades atraviesan por diferentes fases; realidades comparables, comportamientos y procesos parecidos, como los vividos por Verón, pues desde su nacimiento como distrito municipal, ha vivido en mayor y menor medida, impactando a sus residentes como los primeros años de vida institucional, considerados como la niñez y su infancia, que son tiempos perdidos; por la calidad de la inversión y poca eficaz en la utilización de sus recurso, al ser poca aprovechada al no encaminarse a su adolescencia, al desarrollo como sociedad.
La inversiones estructurales que se han hecho desde su fundación como distrito municipal, como los espacios públicos abiertos, son escasos; de igual manera, la forma como las autoridades distritales han tratado el tema del transporte y el tránsito ha sido ineficaz, ya que el cao y desorden reinan en las vías.
Verón atraviesa, como joven poco aprovechado, por una difícil situación de desarrollo, debido a que no se ha gestado el desarrollo de sus bondades a plenitud y no se han priorizado las inversiones sociales para prepararlo para los diferentes ámbitos de su vida; como los asociados al nivel de su desarrollo, salud y educación. Es por esto que en este tramo, Verón-Punta Cana está famélico, con baja escolaridad.
Esta nueva vida, como distrito municipal adolescente, Verón-Punta Cana tanto biológica como psicosocialmente, representa atributos para que las autoridades animen un nuevo comienzo, para que los gestores de la Junta Distrital impulsen espacios que permitan: la participación, la transparencia y la integración sostenible.
Como padres, quienes dirijan nuestras vida política y administrativa como distrito municipal, tienen que superar los años perdidos, asumir nuevas responsabilidades y dar muestra de interés por la independencia política e institucional, asumiendo en cada decisión y acción individual y social, como aquellas que estén vinculadas a la utilización del presupuesto distrital, el plan de ordenamiento y uso de suelo, así como un modelo urbanístico, que constituyen la luz que iluminarían el camino en esta fase que como sociedad nos corresponde vivir.
En fin, en este trayecto la Junta Distrital de Verón-Punta Cana como representante político- administrativo, la adolescencia política e institucional de la comunidad, es una oportunidad para impulsar la justicia social, la igualdad y la armonía social, de ser facilitadores y auspiciadores para edificar un buen amanecer, vida en bienestar.