EN BUEN SENTIDO / Turismo vs. Odebrecht

Antonio Corcino.

Antonio Corcino / [email protected]

La imagen que proyecta el país de estabilidad, es un recurso turísticamente explotable. El efecto Odebrecht no tiene por qué impactarnos; más bien, es una oportunidad para que sea maximizada en el mundo.
Las naciones regidas en estado de derecho que tenga el turismo como un derecho, como en España, ante un caso como el de Odebrecht, el turismo no se afectaría.
En cambio, en América Latina, Brasil, como nosotros, con progresivo crecimiento turístico; esta multinacional brasileña fue objeto de investigación en el caso “Lava Jato”, en el cual varias figuras políticas y empresariales fueron involucradas, pero no impactó significativamente la vida de Brasil, mucho menos, como primer destino del mercado turístico internacional en América del Sur. Su sistema de justicia laboró con normalidad.
El Código Ético Mundial para el Turismo, referente necesario para un turismo sano; instruye a los gobiernos y a los medios de comunicación, a difundir información veraz y equilibrada sobre los acontecimientos y las situaciones que puedan influir en el flujo turístico. Para el caso Odebrecht, hecho que género que empresarios, funcionario, legisladores y dirigentes de partidos políticos dominicanos fueran procesados judicialmente –atendiendo a presión social- al momento, no ha interferido con el desenvolvimiento del turismo, ya que la inversión turística, casi en su totalidad, es de capital extranjero y es mercadeada para asegurar su rentabilidad.
En la presente circunstancia, se requiere avivar la imagen de país: estable, seguro, atractivo y amigable con la naturaleza; en contraposición a la idea de nación penetrada por la corrupción y la impunidad, raíces del caso Odebrecht y de otros escándalos públicos, que constituyen un tsunami que a largo plazo, nos podría perjudicar turísticamente; pero como el turismo es una actividad económica asociada a la rentabilidad y mientras no haya variación en los costos operacionales de los allotments de habitaciones hoteleras y de asientos de líneas aéreas, hoy está garantizada.
Sin embargo, para mantener la actual tendencia a la sostenibilidad, es imperativo apuntalar la ofensiva publicitaria y promocional, así como reiterarle a los agentes emisivos el compromiso con la seguridad jurídica y el turismo ante el caso Odebrecht y la corrupción sin sanción; tal como los demás países de la geografía turística de Latinoamericana, en donde la Odebrecht orbitó, y los procesos judiciales no obstaculizaron al sector turístico. Entonces tenemos que evitar que turísticamente estar a la defensiva, afianzando la imagen dominicana como garante de la inversión extranjera.