EN BUEN SENTIDO / Un higo a la Responsabilidad Social

Antonio Corcino.

Antonio Corcino / [email protected]

Un higo, es el emblema con el que se premiarían las buenas acciones hechas por organizaciones e instituciones que impacten positivamente la vida social del Distrito Municipal Verón-Punta Cana.
En momento de crisis o no, toda entidad o persona que desarrolle su actividad en esta localidad, y que destine parte de sus recursos a mejorar o fortalecer su relación con su entorno social, constituye un acto de responsabilidad social que merece ser premiada o estimular la gestión pública o privada, institución local, provincial o nacional, así como organismo internacional o individuo agrupado o no, cuya labor favorezca a la comunidad.
La realidad social y económica sitúa a Verón-Punta Cana en la geografía turística mundial como admirable por su dinámico crecimiento, ratificado por la constante inversión para diversificar la oferta turística matizada por su estabilidad y confianza, que aseguran su desarrollo. Las actitudes asumidas por el director de la Junta Distrital, la dirigencia hotelera y empresarial, quienes ante el llamado de la Onamet de alerta meteorológica por el posible paso por el territorio de la provincia La Altagracia del huracán Irma, respondieron con responsabilidad social, y en defensa de la actividad turística se alinearon con las instituciones que conforman el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) para salvar vidas, siendo de este modo, ejemplos de vidas a fomentar.
El modelo empresarial que convive en esta comunidad, una vez más se puso de manifiesto en un momento de crisis, como los que asecharon si el monstruo del huracán Irma nos impactaba, y como un cuerpo se unieron para mitigar los posibles efectos y coordinaron acciones de contingencias y de labor social en procura de reducir víctimas y contribuir a preservar la seguridad de los ciudadanos y los turistas que nos visitan, respuestas humanitarias que merecen ser premiadas con una estatuilla en forma del árbol de higo, el símbolo que representaría el estímulo a la responsabilidad social empresarial, no solo para las demás empresas e individuos que operan en esta localidad, sino un referente para la formación de la identidad y la historia de la comunidad y la memoria personal.
De modo que, reconozcamos periódicamente la buena labor, con un premio organizado por una entidad privada, encargada de elaborar y definir el marco operativo.