EN BUEN SENTIDO / Frenar la arrabalización en Verón-Punta Cana

Antonio Corcino.

Antonio Corcino /
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El urbanismo y la sociedad son complementos que Verón-Punta Cana tiene que combinar.
El lodo en el que vivimos hoy en Verón-Punta Cana, es por las lluvias de ayer, por no planificar el desarrollo turístico, manifestados en forma de arrabalización, violencia y delincuencia, como el cúmulo de desechos sólidos en las calles, callejones y solares baldíos, los cuales la Direccion Distrital no está en capacidad enfrentar.
De igual manera, las calles están a oscuras por falta de alumbrado eléctrico, que facilitan los actos delincuenciales. Estas expresiones sociales, son hijas del crecimiento desordenado, clara evidencia que el desorden le gano al orden, quebrantando la imagen de la zona, por la vulnerabilidad de la seguridad ciudadana.
La arrabalización y el hacinamiento que se vive en los entornos hoteleros y en las maltrechas calles, se encaminan a la duartización, un fenómeno socio-urbanístico establecido en la avenida Juan Pablo Duarte en Santo Domingo, que constituye un dolor de cabeza para las autoridades de la Capital, convertida en una zona víctima del crecimiento sin regulación. Nuestro territorio distrital tendrá que reproducir proyectos que reviertan el actual panorama de sus barrios, juntos con los desarrolladores inmobiliarios y la sociedad auspicien una transformación en donde barrio, urbanismo y sociedad convivan.
El camino por donde transita Verón-Punta Cana, en mal estado, de no cambiar el rumbo, podría reproducir lo de Puerto Plata, situación que el gobierno local deberá revertir, mediante regulación y normas que sean hijas de un modelo de desarrollo urbanístico, que nazca de un plan que revalorice el territorio, al incorporar espacios públicos abiertos y social, que dinamice la cohesión social vinculando aspectos físicos, sociales, económicos, culturales y medioambientales; más que construir un municipio, deberán levantar una ciudad receptiva de turismo, con facilidades y unidades urbanística; en cuanto a cantidad, calidad y efectividad, que respondan al mejoramiento social y la sostenibilidad.
De modo que, la arrabalización es un problema a contener, por ser espacio de exclusión y marginación, desigualdad y pobreza, condiciones sociales que no exponen turísticamente a la defensiva, de igual manera es una oportunidad para levantar un Verón nuevo, un desafío para la Junta Distrital acoplar lo social con lo territorial y amalgamar los elementos del urbanismo con la sociedad.
En fin, para neutralización la arrabalización, las autoridades locales tienen que seguir los pasos de la planificación urbana, diseñar y crear un Verón-Punta Cana como núcleo social vinculado al turismo.