BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Es perentorio el 5% para la salud

Dr. Hervido Tavárez.

Dr. Hervido Tavárez /
[email protected]

Sin duda alguna, el sistema de salud de la Republica Dominicana ha colapsado, situaciones hostiles con base fundamental en la falta de interés de aplicar correctamente las leyes y el desconocimiento casi generalizado de sus derechos por parte de la población más afectada; suprimen las ideologías de hombres y mujeres que les preocupa la salud de los grupos vulnerables; estos que son la mayoría.
“No puede haber jamás desarrollo de un país, sino da fiel cumplimento a las leyes que le rigen”. Nuestra constitución destaca con un matiz indeleble en sus artículos 60 y 61 sobre el derecho a la seguridad social y el derecho a la salud integral respectivamente; también está suscrito como un estandarte en el artículo 25 de la declaración universal de los derechos humanos.
A 16 años de entrar en vigor las leyes 42-01 (general de salud) y 87-01 (seguridad social) no se han podido lograr avances significativos, a pesar de que estas plantean pautas integrales para que en la Republica Dominicana, todos y cada uno de sus ciudadanos tengamos la oportunidad de gozar un sistema de salud operante, pero por la falta de amor al prójimo y voluntad humana, seguimos ocupando lugares no privilegiados en los índices de retroceso del mundo.
Actualmente el gobierno invierte en salud menos del 3% del PIB, y de ese presupuesto, casi el 50% es sustraído para otros fines, violentando descarada y vilmente la constitución y las demás leyes que de ella emanan.
Es un mal endémico, porque a través de nuestra historia democrática, quienes nos han gobernado, han vulnerado flagrantemente la salud del pueblo Dominicano, poniendo en evidencia la inexistencia de una planeación estratégica de estado en esta materia y otros temas fundamentales complementarios al bienestar colectivo.
Existe una gran improvisación a todos los niveles, expreso esto con dolor y sin temor a equivocarme, pues es lo que se vive día a día en nuestro país; cuando la realidad plantea que tenemos la capacidad y el potencial de ser epígonos a los demás países del nuevo mundo.