BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Neumonía, trastorno frecuente y subvaluado

Dr. Hervido Tavárez.

Dr. Hervido Tavárez /
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La neumonía es una infección respiratoria aguda de los alvéolos, que son la porción distal de las vías respiratorias y del intersticio pulmonar, la cual suele manifestarse con signos y síntomas de fiebre, escalofríos, tos húmeda y expulsión de esputo, dolor pleural, respiración bronquial, voz temblorosa, estertores crepitantes, sibilancias, entre otros.
Cuando una persona contrae neumonía en el ámbito de su entorno social, esta se llama neumonía adquirida en la comunidad, y si es el ámbito hospitalario se llama neumonía nosocomial, esta última más frecuente en personas que suelen tener largas estancias hospitalarias.
A la neumonía se le considera una entidad nosológica infectocontagiosa, ya que se puede transmitir de una persona a otra especialmente por la vía aérea a través de góticas producidas al toser o estornudar. Comúnmente se trasmite en niños, porque su estado inmunológico suele estar más deprimido con relación al adulto y valorando de que normalmente en la nariz y la garganta hay presencia de virus y bacterias, estos aprovechan esa vulnerabilidad para atacar e infectar.
Se estima que a nivel mundial las neumonías son responsable de al menos un 15% de las muertes en personas menores de 5 años. Solo en el año 2015 según datos de la OMS causó la muerte de alrededor de un millón de niños.
Varios tipos de agentes infecciosos pueden ser los causantes de un cuadro de neumonía, tales como: virus, hongos y bacterias, por eso la importancia de realizar un buen diagnóstico para de esta manera poder instaurar el tratamiento idóneo vinculante al tipo de microorganismo que haya afectado.
Dentro de los agentes infecciosos que con más frecuentemente suelen causar neumonía, se encuentran: Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, virus sincitial respiratorio, entre otros.
Cabe destacar que las neumonías pueden prevenirse, ya que en nuestro medio contamos con vacunas que nos permiten evitar la infección y proliferación por parte de los agentes patógenos que más frecuente la suelen causar.