BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Hipertensión arterial, el enemigo silente

Dr. Hervio Tavárez.

Dr. Hervio Tavárez / [email protected]

La hipertensión Arterial (HTA) es el aumento de la tensión arterial propiamente dicha, de manera crónica y sostenida; con unos valores por encima de 140/90mm hg en el adulto.
Es una enfermedad letal, silenciosa e invisible, que muy pocas veces provoca algún tipo de sintomatología. Se le considera como un problema de salud pública mundial, ya que las complicaciones de esta causan anualmente 9,4 millones de muertes y es la causa de por lo menos el 45% de las muertes por cardiopatías y el 51% de las muertes por accidentes vasculocerebrales. (OMS)
¿Cómo se genera?
Las arterias son las que llevan la sangre desde el corazón a todo el organismo. Cada vez que el corazón produce un latido, bombea sangre a través de esos vasos sanguíneos, por lo que la tensión arterial es el producto de la fuerza con que la sangre presiona las paredes de los vasos sanguíneos.
Esto se traduce en que cuanto más altos manejamos los niveles tensionales, más tiene que trabajar el corazón para bombear la sangre a los diferentes órganos y tejidos del organismo. Si no se controla ese desbalance, la hipertensión puede provocar infarto agudo del miocardio, aumento de tamaño del corazón e insuficiencia cardíaca; además dilataciones aneurismáticas debilidad y ruptura en las paredes arteriales, accidentes vasculocerebrales, insuficiencia renal terminando el paciente en diálisis, ceguera, deterioro cognitivo, etc.
Factores de riesgos
Alimentos altos en grasas, sal, tabaquismo, obesidad, diabetes, hiperlipidemias, dietas deficientes en frutas y verduras, abuso del alcohol, llevar una vida sedentaria e inactividad física, estrés, debido que las condiciones de vida y el trabajo de las personas influyen sobremanera en los riesgos de desarrollar esta patología.
Buenas y malas noticias
La HTA se puede prevenir modificando estos factores de riesgos, además, está demostrado que la detección temprana, el tratamiento adecuado y el control de la hipertensión producen impor¬tantes beneficios fisiológicos y económicos a quienes estén afectados por este mal, ya que el tratamiento de las complicaciones de la HTA son muy costosos agotan presupuestos individuales y del Gobierno; y aun así el individuo culmina en desenlace fatal.