BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Enfermedad diarreica aguda en los niños (EDA)

Dr. Hervio Tavárez.

Dr. Hervido Tavárez / [email protected]

La diarrea se define en tres o más deposiciones liquidas o acuosas en 24 horas, con un peso mayor a los 200-250 gramos, cuando esta tiene una durabilidad por debajo de 2 semanas, hablamos de enfermedad diarreica aguda, por encima de esos días, entonces la llamamos enfermedad diarreica crónica.
El cuadro patológico de diarrea es la segunda causa de muerte en niños menores de cinco años en el mundo; cada año fallecen cerca de un millón de niños por este mal, y cerca de dos mil millones de personas al año presenta uno o varios episodios de diarrea.
Nuestro mayor temor ante esta situación, es el grado de deshidratación, ya que el cuerpo del niño, está compuesto en un 80% de agua aproximadamente, adulto un 60%. Cuando está presente un cuadro diarreico, se pierde abundante agua, y electrolitos (sodio, potasio, bicarbonato, cloruro) y peor se pone de manifiesto el pronóstico, cuando al paciente se le sobreañade náuseas y vómitos.
Los signos y síntomas
Sed intensa, irritabilidad, piel seca, ojos hundidos, alteración del estado de conciencia, orina escasa, piel fría y húmeda, aumento de los latidos cardiacos, tensión arterial baja, palidez generalizada, shock hipovolémico y la muerte; siempre y cuando no se repongan las pérdidas.
Causas más comunes
Las infecciones: suelen ser un de las causas más importante, ya que en ella convergen un sin número de microrganismos, tales como virus, parásitos y bacterias; estos suelen transmitirse por fuente de agua contaminada con heces. Los microorganismos más comunes que se transmiten por esta vía son: rotavirus, Escherichia coli, entamoeba histolytica (amebiasis) entre otros.
La malnutrición: regularmente, los niños que están mal nutridos, son muy vulnerables, a contraer enfermedades diarreicas, especialmente aquellos que no recibieron lactancia materna.
La fuente de agua: El agua contaminada con heces humanas procedentes de aguas residuales no tratadas, fosas sépticas o letrinas y también las heces de animales; todas en conjunto contienen los microorganismos que ocasionan enfermedades diarreicas.