BOULEVARD DE LA MEDICINA PREVENTIVA / Cisticercosis humana, infección latente en el entorno

Dr. Hervido Tavárez.

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La cisticercosis es una infección intestinal parasitaria, provocada la Taenia solium o también llamada tenia del cerdo. La infección suele ocurrir cuando los seres humanos consumimos carne de este animal cruda o no bien cocida, especialmente si el cerdo previamente fue contaminado con el parasito; además el ser humano puede infectarse al ingerir los huevos del parasito por agua u otros alimentos contaminados producto de una mala higiene en la manipulación de estos.
Las larvas del parasito, se llaman cisticercos, cuando esta invaden los tejidos, pueden fácilmente desarrollar su ciclo vital infectando órganos y tejidos tales como: la piel, músculos, ojos, y el encéfalo o cerebro, causando afecciones potencialmente graves pudiendo causar la llamada neurocisticercosis, esta última, puede conllevar inclusive a cuadros epilépticos, por lo que si se detecta a tiempo y se aplica un tratamiento oportuno y adecuado, se puede prevenir la epilepsia por cisticercosis por encima del 30%.
Es más común ver las infecciones por cisticercosis en comunidades rurales, especialmente en aquellos países en subdesarrollo como el nuestro. Una de las desventajas que posee esta infección para una detección temprana y tratamiento oportuno, es que usualmente quien padece puede estar asintomático o presentar signos y síntomas leves e inespecíficos, tomando en cuenta que la Taenia solium puede pasar desapercibida alrededor de 3 años; aun con estas desventajas debemos estar alertas ante ciertas manifestaciones clínicas; tales como: nauseas, dolor abdominal, diarrea o estreñimiento que usualmente aparecen a las 8 semanas de ingerir carne de cerdo contaminada con las larvas.