Bomberos de Verón-Punta Cana, seres humanos que arriesgan sus vidas en medio de precariedades

Bávaro. Este sábado 15 de septiembre Carlos Daniel Dalmista cumpliría sus 18 años, pero la muerte le sorprendió antes de esa fecha en pleno cumplimiento de su deber. Y era que este joven romanense deseaba ser un bombero como su padre Nelson Dalmista, y se entrenaba para ello.

Carlos Daniel murió el domingo 02 de septiembre cuando, a bordo de uno de los camiones de bomberos de esta demarcación, se disponía, al junto de otros compañeros, brindar asistencia a un motorista accidentado en un cruce de esta zona.

Los rescatistas fueron impactados por otro camión y producto de la colisión Dalmista perdió la vida. Su muerte enlutese no solo a su familia y a sus compañeros de oficio; sino, también, a toda una comunidad que ha lamentado esa partida. Con seis meses en entrenamiento, ya resaltaba por su disponibilidad y colaboración.

Carlos, al igual que otros jóvenes, fungía como voluntario en el Cuerpo de Bomberos de Verón-Punta Cana, comandado por el coronel Miguel Ángel Álvarez, intendente general. Nelson Dalmista, padre de Carlos, lo describió como un niño tímido, muy trabajador y humilde. Dijo que fue alguien que se dejó querer de todo el mundo, pues siempre fue respetuoso con los demás.

“Yo estaba muy orgulloso de mi hijo. Yo lo traje para acá para su desarrollo personal”, señaló el padre del joven. Carlos Daniel se crio en el batey “El 30” en Guaymate, La Romana, con sus abuelos, donde vivió hasta hace seis meses que su padre lo trajo a esta zona a integrarse al Cuerpo de Bomberos de Verón-Punta Cana.

Nelson Dalmista, padre del joven fallecido.

Dalmista trajo a su hijo con la esperanza de que este se desarrollara y continuara aquí sus estudios. “Ese es el destino de la vida. Que Dios lo quiso de esta manera, no podemos reclamarle a Dios, simplemente darle gracias por todo lo que él hace, porque él me lo dio y si tomó la decisión de que era el momento de volver a llevárselo, por más que le duela a uno hay que ser conforme”, agregó Dalmista.

Al joven Carlos Daniel siempre le gustaron las sirenas, y a su llegada a esta zona y ver el trabajo de su padre, se interesó aún más. Álvarez dijo que el joven Dalmista se encontraba ya en una fase de entrenamiento muy avanzado. Señaló que era alguien muy dedicado en todos los sentidos, que mantenía siempre las herramientas limpias, listas y preparadas para las funciones el día a día.

El padre, Nelson Dalmista, lleva ocho años en el Cuerpo de Bomberos de Verón-Punta Cana. Su función es la de encargado de Operaciones.

BOMBEROS VERÓN-PUNTA CANA

La plantilla de bomberos de Verón-Punta Cana está compuesta por 120 colaboradores, 10 de ellos asalariados y 110 voluntarios.

Muchos de estos hombres y mujeres que donan su tiempo para trabajar en favor de la zona en la que viven, son jóvenes que sueñan con convertirse en bomberos profesionales. Según expresó el intente general, el reglamento interno de este cuerpo de socorro permite que los voluntarios que se integren a las labores sean jóvenes con 16 años o más.

Coronel Miguel Angel Alvarez 2
Coronel Miguel Angel Alvarez

La función básica de un voluntario es la de limpiar y preparar las herramientas y artefactos con los que trabajan día a día los bomberos, además de brindar su ayuda en todo lo que fuese necesario. Los bomberos de Verón-Punta Cana tienen una estación principal en Bávaro y una sub estación en Verón.

Recientemente se habló de construir una tercera en Uvero Alto. Las carencias con las que trabajan les impiden dar más de lo que ellos quisieran. Contaban con tres camiones para dar asistencia, pero con el accidente en el que Dalmista perdió la vida, solo les quedan dos. Los bomberos de esta demarcación también cuentan con ambulancias para brindar asistencia a las personas accidentadas.

Álvarez comentó que dentro de las necesidades primordiales que tienen, está la falta de por lo menos 10 vehículos más, entre camiones, ambulancias y unidades de rescate. Cada estación debería tener al menos tres vehículos para poder responder de manera satisfactoria a las emergencias.

El coronel Álvarez dijo que un camión de los que ellos necesitan pudiera llegar a costar hasta 16 millones de pesos, por lo que no cuen tan con los recursos para adquirirlo, puesto que no disponen de ningún presupuesto o entidad que se los facilite. Por el momento reciben ayuda en forma de donaciones de entidades extranjeras y de locales como el Consorcio Energético Punta Cana Macao (CEPM) y del Club Rotario.

Además de que la Junta Distrital Verón-Punta Cana paga sus salarios y les suple el combustible de los vehículos. SALARIOS Según la nómina de la Junta Distrital Verón-Punta Cana, los salarios que perciben los bomberos de esta zona oscilan entre los diez mil, seis mil y cinco mil pesos. Estos ocupan las posiciones de bomberos, ayudantes de bomberos, conserjes en las estaciones y choferes de los camiones.

Pese a lo arriesgado de su trabajo, sus salarios no compensan ni sirven para suplir las necesidades básicas de sus familias. Los bomberos trabajan por su vocación de servicio y por la satisfacción del deber cumplido.

Solo diez de 120 personas que trabajan en el Cuerpo de Bomberos Verón-Punta Cana son asalariados, los demás lo hacen de forma voluntaria, como era el caso de Carlos Daniel Dalmista. Según datos del intendente general el Cuerpo de Bomberos de Verón-Punta Cana, ese organismo atiende mínimo tres emergencias en un día, estas pueden ser accidentes de tránsito, incendios en viviendas o comercios e incendios forestales.

Álvarez afirmó que al mes acuden a 10 incendios estructurales, además de cinco o seis incendios forestales en una semana. Recordó que durante el 2014 alcanzaron la cifra 80 incendios forestales sofocados en un solo día, la más alta que han tenido.

En países como los Estados Unidos, el salario de un bombero oscila entre los 90, 000 dólares anuales, lo que serían unos 7,500 dólares al mes. Mientras que en España el sueldo de un bombero está entre los 2,100 y 2,500 euros al mes.

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