Estas artesanías son vendidas a los transeúntes que se interesan en el colorido de sus figuras
Estas artesanías son vendidas a los transeúntes que se interesan en el colorido de sus figuras

Artesanías de la familia Pulinario: Una tradición en comunidad La Ceiba

Génesis Pache/[email protected]

EL SALADO. Una de los atractivos principales que tiene la comunidad de La Ceiba de El Salado es la tienda de artesanías que exhibe grandes flamencos rosados y naranjas. Ubicada al costado de la carretera principal, este local de tradición artística familiar adorna los hogares de decenas de personas.

Juan Pulinario, conocido como Papucho, es uno de los propietarios de esta tienda de artesanías, a la cual han decidido no ponerle nombre. Las figuras que son vendidas en este local son fabricadas por la familia Pulinario.

“Nosotros somos nueve hermanos. Desde nuestra niñez estamos trabajando esto”, dijo Pulinario. En esta tienda, las figuras que más se venden son los loros, papagayos, flamencos y peces. La tienda de artesanía de La Ceiba tiene cerca de ocho años funcionando en ese local. Las figuras que se comercializan ahí son de diferentes artistas, incluyendo la de Pulinario, que han hecho tradición por dedicarse todos a este oficio. Sus artesanías también son vendidas en Puerto Plata y Santo Domingo, donde viven algunos de los hermanos Pulinario.

Realizar estas figuras lleva cierta cantidad de tiempo, y según Pulinario una de estas figuras puede tardar desde siete minutos hasta siete horas; todo dependerá del tamaño de la obra. Los pelicanos de grandes tamaños llevan un proceso mayor para realizarlos. El primer paso es tallarlo, y esto puede llevar hasta un día completo.
Luego, se debe esperar a que se seque por tres o cuatro meses. “Cuando es una artesanía peque- ña, puede tardar unos siete días en secarse; depende de cómo está el clima”, señala Pulinario.

Los materiales que se utilizan para realizar estas artesanías son obtenidos de la madera que se corta en los potreros de esa comunidad rural. “Con la madera que ya se va a dañar hacemos obras bonitas”, argumenta este artesano.

COLABORACIÓN

En esta tienda son vendidas artesanías de la familia Pulinario, al igual que colaboraciones de familiares, amigos y conocidos. Cada pieza es elaborada en la misma tienda donde tienen el taller de creaciones. Otro de los hermanos Pulinario tiene su taller justo al frente de la tienda. Allí, corta la madera, le da forma, espera a que se seque y luego le aplican las capas de pintura. Estas artesanías son vendidas a los transeúntes que se interesan en el colorido de sus figuras.

También, suplen las tiendas de artesanías que ofrecen sus productos en otras localidades cercanas. Se especializan en la venta de artesanías al por mayor y al detalle, y tienen clientes que vienen desde Santo Domingo, el Cibao y el Sur. Muchos de los visitantes sólo quieren observar las figuras y optan por comprar alguna en especial.

“Nos llena de orgullo que nuestra obra de arte gusta no sólo aquí en el interior, sino también en el exterior”, señaló Pulinario. Este artesano se siente motivado a enseñar a nuevas generaciones los conocimientos que tiene para realizar este tipo de artesanías. Él ha enseñado a tres de sus hermanos este oficio.