Afirman condiciones marítimas son adversas para turismo de cruceros en Cap Cana

Fausto Adames / [email protected]

Ruddy Pérez, director de la oficina del Ministerio de Turismo en Bávaro.

Punta Cana. Debido a las peligrosas condiciones del tiempo, fracasó la llegada del primer buque crucero de la compañía Oceanía de la temporada 2016-2017 que, con más de 684 visitantes a bordo, navegó frente a la Marina de Cap Cana el jueves pasado procedente de Puerto Rico.

De esta forma, se puso en evidencia lo afirmado por tres expertos en materia de turismo de cruceros, de que el litoral del polo turístico conformado por Juanillo, Punta Cana y Bávaro es una zona geográfica poco favorable para el desarrollo de este modelo de turismo.

El abogado Jesús Almánzar y el funcionario turístico Ruddy Pérez, consultados sobre esta operación, coincidieron en que lamentablemente esta primera llegada falló y el crucero tuvo que seguir su ruta hacia Miami, debido a las condiciones adversas del mar.

Almánzar fue más enfático y aseguró que este tema será muy recurrente, puesto que la característica oceanográfica de la zona no está apta para el desarrollo de turismo de cruceros, porque en esta parte el océano casi siempre está picado.

Jesús Almánzar es uno de los que opinan que esta operación de cruceros en el polo turístico será muy difícil, al reiterar que las condiciones geográficas de la zona no son propicias para el desarrollo de este tipo de turismo.

“Incluso, en esta operación, de acuerdo con lo que me informaron, hasta el presidente de la República, Danilo Medina Sánchez, que se trasladó desde Santo Domingo, estaba ahí, esperando este desembarco de los casi 700 turistas que llegarían”, afirma.

Añade que “pero el presidente no pudo participar de esto, puesto que el barco quedó mar adentro, y luego empezaron a trasladar a los turistas en los botes de transbordo, y se dieron cuenta de que las condiciones no eran propicias para que estas lanchas rápidas, que son las que traen a los turistas, los trajeran a tierra”, explica Almánzar.

“Las autoridades del crucero, al ver esta situación y evaluar las condiciones en que estaba el mar, decidieron que no iban a poder hacer los trasbordos y se fueron”, afirma Almánzar.

POSICIÓN DEL MINISTERIO DE TURISMO

Ruddy Pérez, director de la Oficina del Ministerio de Turismo en Bávaro, también confirmó que ese día se presentó un alto oleaje, con olas de hasta 5 pies de altura. No obstante este revés, Pérez defendió el desarrollo de este modelo de turismo, afirmando que la zona está preparada para recibir cruceros.

“Todo en la vida, para lograr un resultado, debe de tener un inicio, y el turismo de hotelería y el todo incluido, que es el que predomina en la zona, ya está consolidado”, afirma.

Por tanto, Pérez sostiene que el país debe trabajar en la diversificación de la oferta, con el desarrollo de otras alternativas para traer los 10 millones de turistas que quiere el presidente Medina. Apunta que para esto se requiere una conexión de los diferentes modelos de desarrollo, y de esfuerzos, tanto de las autoridades del Gobierno como del sector privado.

RELATO DE LA OPERACIÓN FALLIDA

Ruddy Pérez reporta al BávaroNews que el jueves pasado, esperaban un barco de un tamaño significativo, que vendría a dar apertura a la primera temporada de cruceros en la zona de Verón, Bávaro-Punta Cana, llegando por Cap Cana.

Indica que este crucero era un barco insignia de la línea Oceanía, con unos 684 tripulantes, que no pudieron pisar tierra fruto del alto oleaje que había en la zona, al momento de su llegada.

Según los expertos en esta área, el oleaje estaba formado por unas olas de aproximadamente unos 5 pies de altura, por lo que el capitán decidió no desabordar y dirigirse hacia Miami, que era el siguiente punto hacia donde se encaminaba el crucero, relata Pérez.

De acuerdo con Pérez, este fracaso no quiere decir que se ha cancelado la temporada de cruceros y la llegada de más barcos a la zona, porque en los próximos meses, es decir, el 13 de enero, estaría llegando otra embarcación con 530 tripulantes.

Indica que esto quiere decir que de una forma u otra el desarrollo en materia de cruceros para esta zona de Bávaro y Punta Cana está marcado para este destino turístico.

“Entendemos que ya este desarrollo es una realidad indetenible, y aunque no tuvimos la oportunidad de recibir estos casi 700 tripulantes, en enero ya tendremos un nuevo barco que vuelve otra vez, y lo más importante es que todo el andamiaje estaba preparado, esperando recibir a estos turistas” afirma Pérez.

El abogado, Jesús Almánzar, presidente de la firma DR & R Almánzar, abogados y consultores fiscales.

UNA ZONA NO APTA

Pero el abogado Jesús Almánzar insiste en que la situación en lo que respecta al turismo de cruceros, la zona costera a todo lo largo de Cap Cana, Punta Cana y Bávaro, es una operación bastante traumática y muy compleja, dada las condiciones que usualmente se presentan ahí, con respecto al oleaje.

Almánzar asegura que un ejemplo de ello fue lo presenciando este jueves, cuando sin presentarse ningún tipo de situación atmosférica de grandes proporciones, porque ese día estaba claro, no había viento ni estaba lloviendo, el crucero no pudo hacer el trasbordo de los pasajeros.

“El barco tuvo que seguir de largo hacia Miami, porque no pudo penetrar por el gran oleaje que había, y esta situación es usual y siempre será así, e imagínate que estuviera lloviendo, y que hubiera condiciones climáticas adversas y el estado del tiempo hubiera sido peor”, alerta.

El abogado advierte que el área de todo el litoral que rodea a Cap Cana, es un mar que casi siempre está picado, por lo que estima será bastante difícil la operación de cruceros allí.

Agrega que en todas estas costas no ve la posibilidad de que se pueda hacer un puerto de cruceros, puesto que el costo sería muy alto, porque la mayor parte de la zona donde se pudiera construir una infraestructura de esa naturaleza están ocupadas ya por lo hoteles, y la otra parte son arrecifes.

“Sin embargo, Cap Cana está haciendo sus operaciones en su marina, y no pudo hacer un espigón ni un puerto, porque esta zona ya está ocupada por hoteles y por el desarrollo inmobiliario que tiene ese grupo hotelero”, afirma Almánzar. Agrega que meter un puerto en el medio de este desarrollo es una misión imposible.

INVERSIÓN CUANTIOSA

En ese sentido, Almánzar explica que la inversión que hay que hacer en un puerto es cuantiosa, sobre todo en una zona geográfica no amigable como es esta. Al respecto, precisa que la inversión en el puerto de cruceros que hizo Carnival en Puerto Plata alcanzó los US$80 millones, en una zona muy propicia para eso, donde sólo se tenía que hacer el espigón, un poco de dragado y construir las edificaciones en las áreas circundantes.

“Pero en esta zona, donde se tendría que romper arrecifes para esto, lo menos que se gastaría sobrepasa los US$100 millones, lo que sería una inversión bastante cuantiosa, y no tendría mucha rentabilidad”, calcula Almánzar.

El economista José Polanco.

TURISMO HOTELERO VERSUS DE CRUCERO

El abogado Jesús Almánzar advierte que hay que ver y medir bien cuáles son los beneficios para que, en una zona ya madura en desarrollo hotelero se empiece a pensar en un desarrollo de turismo de cruceros. “Esto así, porque se tendrían que disgregarse los esfuerzos, y empezar a armar una estrategia de desarrollo de este tipo de turismo, que necesariamente no tiene las características del desarrollo de turismo de hoteles”, dice.

Pero el economista José Polanco, opina diferente, y estima que el turismo de cruceros es un modelo de desarrollo emergente para la zona, donde los visitantes tienen una estadía corta, y por lo tanto genera y plantea un reto interesante.

Para el economista, este tipo de turismo podría ser posible a corto plazo, realzándose como lo está haciendo Cap Cana, con un desarrollo gradual y sostenido.

Polanco afirma que lo que sí se necesitaría para ello es contar con vías de acceso fáciles y ágiles para facilitar el traslado rápido y efectivo de estos turistas, cuyo tiempo de estadía en los puertos es muy limitada.

De igual forma, Polanco explica que a la zona le falta tener una oferta más diversificada, con mayores atractivos de diversión, como un anfiteatro y una ciudad mejor organizada y menos arrabalizada.

De su lado, Almánzar entienden que lo que tiene que hacer siempre un destino es pensar y definir lo que quiere como tal, y dirigir todos sus esfuerzos hacia ese mercado.

“Aquí ni siquiera hay una planificación territorial adecuada, por lo que creo que no es hora todavía de ir pensando en traer un turismo de cruceros hacia el área de Punta Cana, sino consolidar aún más el desarrollo turístico hotelero”, afirma.