“Abuso documental”, otra práctica recurrente de los prestamistas en contra de sus clientes

María Herrera / [email protected]

LA ROMANA. El “abuso documental” o de derecho de los prestamistas, es otra de las prácticas que según explican expertos en el tema utilizan los prestamistas para hacer que los usuarios o clientes firmen más de un documento, que puede llevarlo a hacer ventas de propiedades o inmuebles, sin que el cliente tenga conocimiento de lo que está firmando.

A estas personas llegan incluso a solicitarle chequeras para disponer de su dinero. El abogado Aníbal Acevedo explicó que “esto constituirá, en secuencia, en hacer firmar a una persona más de un documento.

Ejemplo, tú vas a tomar un préstamo de 100 mil pesos; te preguntan si tienes una casa o inmueble y te hacen una venta por eso. Luego de esa venta, también te hacen una entrega voluntaria de ese mismo inmueble de la venta, y adicionalmente te hacen un contrato de préstamo común y corriente”, expresó. Dijo, asimismo, que aparte de eso le hacen un pagaré notarial que no se registra de inmediato, “pero lo tienen ahí por si las moscas”.

Algunos incluso llegan a solicitarle una chequera al usuario, después le entregan un talonario de cheques y así ellos le hacen un cheque que tratan de cambiar. “No hay forma de conseguir fondos, porque no administras esa cuenta y ya luego como resultado te someten por el tipo penal de emisión de cheques sin fondos, donde pueden enfrentar hasta dos años de prisión”, puntualiza Acevedo.

Usuarios consultados al respecto dijeron estar conscientes de firmar la entrega de alguna propiedad como garantía, pero no sabían que también se incluye la venta de su propiedad o entrega voluntaria de esta, en caso de que no pueda pagar la deuda. “No sabía que dentro de todos esos documentos que te hacen firmar está todo eso. Es que no te dan mucho tiempo para poder leer.

Eso es casi siempre un proceso muy rápido”, explico Eliza Morla. Acevedo indicó que hay que protegerse desde el principio, antes de firmar cualquier contrato. Primero, leyendo lo que se está firmando, y segundo, en la medida de lo posible llevándose una copia del documento consigo. Asimismo, asesorarse con un abogado que sea independiente de la persona que le está entregando los documentos, para verificar que todo esté en orden. Acevedo dijo que casi nadie incurre en eso.

Enfatizó que el usuario tiene derecho a tener una copia, según la Ley 140-15, del documento que ha firmado, porque de lo contrario entonces se estaría privando del acceso a la justicia y defensa legítima de esta persona. “La mayor parte de las personas no se asesoran, después de que firman 6 documentos se lo dejan a la persona que le está prestando, y esta persona tiene un abanico de posibilidades para accionar contra su patrimonio. Inclusive, cuando son mal intencionados cobrarte dos y tres veces la misma deuda”, expresó Acevedo.

En caso de que no se pueda hacer algún acuerdo de pago, se puede conseguir inclusive otra persona que responda por ellos, ya que según explicó Acevedo hay varios programas que tienen algunas instituciones bancarias de recuperación de crédito o consolidación de deuda a lo que puedan acudir los usuarios para recuperarse de su embate financiero.

Antes de entablar una demanda, en caso de ser incluido en un buró crediticio, lo primero que se aconseja es colectar los medios de prueba que se tienen y buscar la información de la casa prestadora; tener el recibo de descargo de finiquito o cualquier otro documento que demuestre el saldo de la obligación, y luego entonces demandar tanto la entidad como al buró.

Todo esto para que la demanda no condene directamente al buró, sino que este tenga conocimiento inmediato del mismo. Acevedo indicó que: “si se va donde ellos a hacer la reclamación directamente, podían revisar y tratar de levantarme la deuda, pero si me causa daño y si yo hago eso primero me podría perjudicar, porque no van a poder reclamar luego civilmente, por estar en el buró de información crediticia y no ser libre, financieramente hablando”.

Dijo que cuando se asuma una deuda con alguna entidad se debe pagar en su totalidad, ya que hasta de 10 pesos que se quede debiendo puede seguir generando interés.